La Tecla Mar del Plata
Todos los derechos reservados
Con una temporada de verano que se espera arroje balances más que positivos en relación a los últimos años, la búsqueda de consensos y sobre todo la cancelación de deudas, le dan un marco más auspicioso. Desde su llegada Montenegro se ocupó de atender, en lo posible, a todos los sectores. Desactivo manifestaciones en el Palacio Municipal, logró acuerdos con el HCD e impuso la vara de la austeridad para sus funcionarios. Un comienzo prometedor.
Sin embargo, la tranquilidad a la hora de gobernar es ficticia. La tragedia de Torres y Liva, y los hechos de las últimas semanas con reiteradas escenas de violencia en la actividad nocturna y la fuga de gas en un hotel lleno de turistas, le marcaron la pauta a la gestión Montenegro. Mar del Plata, no da descanso.
De todas maneras, mediante el dialogo como bandera de gestión Montenegro busca el equilibrio de la ciudad en época de turistas.
En primer término se ocupó de llegar a un acuerdo con los guardavidas. Tanto municipales como privados, con subas de 24% y 45% respectivamente.
Todo un símbolo, luego de que años atrás, los encargados de la seguridad de las playas, increparan a la exgobernadora Vidal ya que no recibían respuestas de parte del gobierno de Arroyo.
No obstante, en las últimas semanas, tal como informó La Tecla Mar del Plata, el Municipio saldó la deuda con la Obra Asistencial Mutual (OAM) por $16 millones.
En diálogo con La Tecla Mar del Plata, Rubén Pili, titular de la Obra Asistencial Mutual afirmó que “el Municipio hizo un gran aporte y la deuda está prácticamente saldada”. Restaran los pagos del mes anterior el cual se dará en los próximos días.
“La reunión se dió en buenos términos y hubo acuerdo de seguir por la vía del diálogo”, aseguró a esta medio Pili.
En el día de ayer, Montenegro acordó la primera suba salarial para los trabajadores municipales. El porcentaje otorgado será de 6,1% lo que completa una suba total del 48,3% en el 2019.
Tener las cuentas claras conserva las amistades remarca el refrán. Montenegro parece entenderlo y con mucha cautela va llevando agua a distintos molinos.
Sin embargo, el equilibrio logrado hasta ahora, puede derrumbarse en las próximas horas. El Ejecutivo deberá presentar el Presupuesto 2020 y los números marcaran sus verdaderas prioridades de gestión.