EN EL DEBE
07/08
Concejo: la auditoría que nunca se presentó y los problemas estructurales del cuerpo
Ariel Bordaisco, el presidente del Legislativo, aún no dio a conocer el informe que detalle el manejo de fondos en el área en los últimos 4 años. Lo mismo que los números de la ejecución presupuestaria en el primer semestre. Mientras se busca profundizar la digitalización de expedientes, abundan los problemas tecnológicos y edilicios.

La cuenta ya parece haberse desdibujado después de tantas dilaciones que aún persisten, pero la auditoría del Concejo, una de las cartas fuertes de Ariel Bordaisco (UCR) en su primer año como presidente del cuerpo, continúa sin aparecer.

Anunciada a fines de diciembre, la misma busca analizar y determinar la situación patrimonial, de infraestructura y personal, entre otras aristas, del Departamento Deliberativo en los últimos 4 años. El objetivo es dar cuenta de cómo se manejaron los fondos en ese período y, en efecto, desde “qué punto de partida” asumió la nueva conducción.

Vale recordar que la situación presupuestaria estuvo en el ojo de la tormenta durante el año pasado, y fue uno de los desencadenantes de la partida del ex titular de Economía y Hacienda, Hernán Mourelle, en septiembre de 2019. Debido a esta situación, el Ejecutivo debió efectuar un “rescate” por más de $95 millones para abonar el sueldo del personal del Concejo entre octubre y diciembre pasados.

Sin embargo, a pesar del anuncio hecho en enero, los meses pasan y nada de lo expuesto fue dado a conocer públicamente. Según supo este medio, en un principio, la auditoría se iba a presentar luego del debate del presupuesto, a mediados de febrero. Después, a comienzos de marzo. El Covid-19 interrumpió los planes y desde la presidencia del Concejo deslizaron que la misma se daría a conocer a la par del informe del estado de ejecución presupuestaria de los gastos del cuerpo.

Asumido en funciones el pasado 9 de diciembre, hace casi 8 meses, nada de lo que expuso Bordaisco prosperó aún. Vale destacar que el informe sobre la situación presupuestaria fue “el otro nivel de transformación” en cuanto a la “transparencia” que se pretendió impulsar con bombos y platillos. 

Tras una modificación al reglamento interno del Concejo, Bordaisco estableció que “tendrá la nueva obligación de informar cada 6 meses el estado de ejecución presupuestaria de gastos” del Legislativo “a los concejales y dar a publicidad dicho resultado”. La espera aún continúa.

¿Qué motivos se esconderían detrás del retraso, principalmente en lo que respecta a la auditoría? Las razones políticas también estarían en el centro de la escena. 

La posibilidad de tensionar acuerdos políticos que cimientan la gobernabilidad de Montenegro podría estar entre las principales razones. Voces oficialistas y opositoras acuerdan en que si bien Guillermo Sáenz Saralegui, el ex presidente del Concejo durante la gestión de Carlos Arroyo, emerge como el principal responsable del eventual desfalco en la administración de los módulos, esa sería apenas la punta del iceberg.

“Prácticamente no hay sector que pueda mirar a otro lado. Si se cuestiona el manejo de módulos para asesores, se tiene que poner bajo la lupa a responsables más allá de la presidencia”, advirtieron desde el Concejo.
 

El proceso de modernización y los problemas de infraestructura

Otro de los ejes de la gestión de Bordaisco ha sido la modernización del cuerpo mediante la digitalización de expedientes y actos administrativos.  Bordaisco instó a construir y consolidar “un Estado Municipal que modernice sus procesos, aplicando una política de digitalización para dejar de lado la utilización del papel como medio administrativo o de comunicación. Las dos ventajas de esta mirada estratégica: menos gasto, más eficiencia”.



Bordaisco y Lucía Bonifatti, la subsecretaria de Modernización, impulsan cambios en el cuerpo, pero los problemas de fondo persisten


Sin embargo, el Decreto nº 261 del cuerpo, por el cual se modificó el reglamento interno del Concejo para modernizarlo genera interrogantes en torno a la “transparencia”, y genera un clima de concentración de poder. El artículo 11 del documento al que tuvo acceso este medio plantea que el Legislativo puede exceptuarse de “proveer información” requerida o digitalizarla cuando una ordenanza o un “decreto de la Presidencia”, es decir, Bordaisco, así lo establezcan.

En paralelo, los inconvenientes en materia de infraestructura son otro dolor de cabeza para el cuerpo. El avance en las sesiones virtuales se dio a medias, ya que algunos ediles siguen las reuniones por videoconferencia y otros desde el recinto. La causa por la cual no todos los legisladores se pueden conectar sería que el software utilizado no resistiría tantas personas conectadas a la vez.

Algo de ello se dejó entrever en la última sesión, cuando la edil Marina Santoro (Frente de Todos) perdió la conexión desde su casa y debió llamarse a un cuarto intermedio de casi una hora para remendar el desperfecto.

Por su parte, los problemas edilicios en el Palacio Municipal, más precisamente en el sector donde se encuentran los bloques políticos, se profundizan. Según plantearon diversas fuentes legislativas, los baños se encuentran en muy malas condiciones, con problemas de cañería, además de manchones de humedad en las paredes. También, desde el año pasado incluso, se registraron reiteradas fallas en el sistema eléctrico que han dejado sin luz en varias ocasiones al primer piso, donde se encuentra la mayoría de los ediles del Frente de Todos.