SIN LIMITES
16/05
Estaba en coma y le robaron más de 30 propiedades
La familia de la víctima inició una acción judicial porque el hombre falleció y descubrieron que había habido una mano negra.
Luis Vázquez, de 80 años, falleció en 2017 tras pasar un tiempo en coma, pero su familia se sorprendió cuando empezaron a conocer detalles de su patrimonio y movimientos que resultaban sospechosos.

El hombre era soltero y había tenido una exitosa carrera inmobiliaria y, a causa de un problema de salud, decidió tener un apoderado -Maximiliano Teta- por si algo le sucedía y es a este hombre a quien están investigando. La familia cree que vendió las propiedades de Vázquez a sus conocidos y amigos a muy bajo precio aprovechando la delicada situación de salud del propietario.

De acuerdo a una investigación de Infobae en la causa señalan: “Acá hubo una asociación ilícita, mediante la cual sus integrantes se apropiaron de los bienes más relevantes del patrimonio del Sr. Luis Vázquez a través de la transferencia simulada y/o fraudulenta de –al menos- 34 valiosísimos inmuebles de su propiedad, a precio sustancialmente vil, el que por otra parte jamás ingresó al patrimonio de aquel, maniobras deliberada y dolosamente efectuadas aprovechando su estado de inconsciencia e incapacidad, harto conocida por los implicados”.

“Durante tantos años el Sr. Vázquez ha tenido muchos problemas de salud (ACV, operaciones de cerebro, internaciones, muchas de ellas graves). Y conociendo su estado de salud, en el año 2009 otorgó poder a su empleado de confianza, el Sr. Maximiliano Teta, para que en caso de esos episodios pudiera continuar con el giro comercial de su actividad, e incluso, de ayudar en lo que necesite a su hermana Nilda”, dijo en el juicio la abogada Susana Pan. 

Lo que parece sacado de un entramado de estafa de película, resulta bastante probable ya que después de un accidente grave que sufrió Vázquez en 2016, Teta se encargó de vender todo, hasta incluso la casa en la que vivía a precios miles de veces más bajo de lo que valían. 

En la investigación señalan que los compradores eran íntimos del apoderado: su concubina, sus cuñados, su hermana, su ex empleador, los tíos de su concubina, un amigo de la familia y ex colaborador de Luis Vázquez, las ex letradas del fallecido Vázquez. “La mayor parte de los que aparecen como compradores carecen de capacidad patrimonial y algunos son indigentes”, señalan.