La Tecla Mar del Plata
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Un refrán popular aparece en el pensamiento de quien trata de describir una pelea. “Ojo por ojo y el mundo quedará ciego” dijo el abogado hinduista Mahatma Gandhi, y se aplica en todas partes del mundo. Pero si de política se trata, el refrán que más les gusta a los personajes que, indudablemente, trabajan con nuestro destino es “el que se enoja, pierde”.
Ambos refranes se aplican en la Guerra Fría, y a veces bastante caliente, entre el Intendente del Partido de General Pueyrredon, Carlos Fernando Arroyo y el empresario español Florencio Aldrey Iglesia.
Las diferencias son de larga data, pero se agudizaron en la campaña electoral que en el 2015 pusieron a Arroyo como jefe político de la ciudad. “Lo primero que voy a hacer cuando asuma como intendente es intimar a la empresa para que cumpla con la ley. Hay que ponerle el nombre que corresponde”, dijo el actual Intendente en octubre de 2015, pocos días después de haber ganado en las urnas, refiriéndose al centro comercial y cultural que lleva el nombre del empresario y está ubicado en el predio de la vieja terminal de ómnibus.
En noviembre de ese año, el Honorable Concejo Deliberante aprobó un proyecto de comunicación por el cual se lo pide al Ejecutivo local a que el Centro Cultural y Comercial se llame “Estación Terminal Sur”, por iniciativa de Hernán Alcolea, en ese momento concejal massista, ahora arroyista. Únicamente el bloque de concejales de Acción Marplatense expresaron su voto negativo.
Arroyo asumió como Intendente, los meses fueron pasando, las malas y buenas decisiones también. Muchas tuvieron que ver con dicho enfrentamiento entre Arroyo y Florencio.
El 7 de abril de este año, el SIM cumplió con su palabra. Lo contaron mediante un comunicado oficial que explicaba: “El personal municipal asignado por el Departamento Ejecutivo, en cumplimiento de las resoluciones 986/17 y 1402/17 y de los decretos 2175/17 y 64/18, comenzó hoy con el retiro de la cartelería y elementos de señalización de la Unidad Fiscal ‘Centro Cultural Estación Terminal Sur’ en el predio municipal concesionado a la firma Emprendimientos Terminal S.A., comprendidos en el sector delimitado por las calles Las Heras, Garay, Sarmiento y Alberti, de Mar del Plata, que se hallaban colocados con una indebida denominación”.
La apuesta se redobló. No todo terminó con la quita de los carteles, luminosos, grandes y llamativos. El gobierno municipal pretendía ir por más, y en el mismo comunicado también dijeron: “Esta regularización exigida por el Ejecutivo Municipal al concesionario tiene como finalidad, además, la íntegra apertura de la plaza pública enclavada en la zona aledaña al casco histórico de la Terminal Sur, la conformación del comité cultural para la organización entre concedente y concesionario de las actividades culturales a desarrollarse en la misma y otras modificaciones unilaterales del concesionario a las pautas contractuales que lo vincula con la Comuna”, señalaron desde el gobierno”.
Ahora bien… ¿Qué de todo esto se ejecutó y cumplió realmente? La respuesta es: poco.
Por un lado, se debe aclarar que los carteles no fueron retirados en su totalidad. Aún quedan un par alrededor de la gran manzana que ocupa el Centro Cultural, y comercial. Muchos funcionarios que estuvieron presentes aquella madrugada de abril cuando comenzaron a bajarlos, 6 meses después continúan preguntándose para que montaron tal escena de circo si el trabajo nunca se terminó de realizar.
Hasta el 21 de octubre se está realizando la 14° Feria de Libro, justamente en este Centro Cultural municipal, no tan municipal. Miembros de la Secretaría de Cultura, afirman que deben cruzar los dedos y rezarle a Dios para conseguir una fecha para realizar algún acontecimiento municipal allí.
Si, el centro Municipal, es manejado por empleados de Aldrey Iglesias. La responsable de dar fechas para ocupar el lugar es Valeria Méndez, Vice Presidente del EMTUR (Ente Municipal de Turismo) en la gestión de Gustavo Pulti (Acción Marplatense).
Méndez, en Twitter se define como “Directora del Centro Cultural Aldrey”. Si, tal cual “Centro Cultural Aldrey”.
Además de la realidad, Méndez demuestra que el recinto cultural que con orgullo Arroyo hizo llamar “Centro Cultural Estación Terminal Sur”, y defiende a capa y espada es manejado por su enemigo, y los propios funcionarios deben pedir por favor para usarlo.
Cuidado con el humo, los puede ahogar.