Argentina
Sábado, 13 agosto 2022
MIRANDO AL SUR
5 de abril de 2022

Polémica por negocios inmobiliarios

La habilitación de un nuevo country y el anteproyecto para desarrollar emprendimientos turísticos encendieron el rechazo social. El entramado de acuerdos entre funcionarios y empresarios.

Polémica por negocios inmobiliarios - La Tecla Mar del Plata
Polémica por negocios inmobiliarios - La Tecla Mar del Plata
Polémica por negocios inmobiliarios - La Tecla Mar del Plata

La zona sur que se extiende sobre la costa atlántica comienza un proceso de profundas transformaciones en el diseño urbanístico, con la elaboración de un ambicioso proyecto que impulsará un importante negocio inmobiliario en el marco de un entramado de acuerdos entre funcionarios y empresarios. La situación ya pone en alerta a vecinos de los barrios de la zona, con la localidad de Chapadmalal como exponente central.

La primera señal pública del proyecto integral que impulsa el gobierno de Guillermo Montenegro se dio en marzo, cuando revivió un viejo proyecto de 2020 para habilitar la construcción de un country en ruta 11 a la altura de calle 515, donde comienza el primer gran espacio verde saliendo de Mar del Plata en dirección a Miramar. Fue aprobado en la comisión de Obras solamente con los votos de dos bloques oficialistas, ante las dudas planteadas por el radicalismo y el Frente de Todos, que se abstuvieron. En tanto, también el mes pasado, empresarios del negocio inmobiliario y turístico terminaron de congeniar con el Ejecutivo un proyecto de mayor alcance, con dos iniciativas que van de la mano.

Por un lado, habilitar la actividad de cabañas en toda la zona que se extiende desde el Faro hasta el límite del partido de General Pueyrredon en el arroyo Las Brusquitas, modificando el Código de Ordenamiento Territorial (COT), normando que el actual índice que fija un tope de 130 habitantes por hectárea pueda ascender a 400. Se prevé una cantidad de hasta 50 cabañas por manzanas, con los complementos de piletas de natación y oficinas, entre otros.

La segunda iniciativa apunta al corazón del sur, Chapadmalal: en sus dos kilómetros de frente en la Colectora de la ruta 11 se busca modificar la categoría R7 a C4 para montar un centro comercial.

Polémica por negocios inmobiliarios

El desarrollo de la nocturnidad, en complemento con los boliches de playa que se transformaron en un fenómeno de los últimos años, aparece como uno de los objetivos. En esa dirección, en las próximas semanas ingresaría un proyecto para que, sin tiempo para la espera, se habilite por excepción la instalación de una reconocida cervecería, lo que abrirá la puerta a una reconfiguración de esa zona de la ciudad, caracterizada por lo tradicional y la armonía con el ambiente natural.

Las especulaciones sobre los nombres detrás del nuevo negocio inmobiliario se comienzan a instalar con fuerza en la política marplatense. Los vecinos organizados en asamblea pusieron un primer nombre sobre la mesa: Santiago Bonifatti, el secretario de Gobierno. Fue él quien en persona encabezó, primero, una reunión privada con inversionistas en el club de spa RCT, para luego tener que ceder a una reunión abierta a los vecinos por iniciativa de la Sociedad de Fomento Playa Los Lobos. Allí se detallaron los principales lineamientos de las propuestas, rechazadas de plano por los asistentes.

“Puso la cabeza bajo la guillotina, pero en Obras fueron más inteligentes y se guardaron”, reconocieron a La Tecla fuentes que conocen el paño. La versión indica que, con ingenuidad, Bonifatti se mostró públicamente en respaldo del delegado de Chapadmalal, Héctor Curutchet, hombre de su espacio político, en la primera línea de exposición ante las activas asambleas vecinales.

Si bien no está ajeno al proceso, por detrás el mayor protagonismo se asentaría en los responsables de la Secretaría de Obras, con su titular, Jorge González, a la cabeza; un radical de larga data en la gestión marplatense, con un primer paso por la función pública en idéntico puesto durante el gobierno de Daniel Katz. De hecho, fuentes con trayectoria en la administración municipal advierten que ya durante la gestión del ex boina blanca estaba en carpeta una intervención inmobiliaria de este tipo en Chapadmalal y sus alrededores.

Los iniciales reparos presentados por el bloque radical en el Concejo Deliberante complejizan el escenario político. “Hay correligionarios que no están de acuerdo con el festival de excepciones que hay en la ciudad para desarrolladores y son más cuidadosos al momento de analizar la factibilidad técnica de proyectos como este”, señalan desde el Comité.

En el caso de la habilitación del country Big Sur, la edil Marianela Romero, que responde a Maximiliano Abad, hizo foco en el desconocimiento de las compensaciones que recibirá la Municipalidad de parte del desarrollador, algo fundamental en la dinámica de beneficiar a un particular específico a través de un cambio puntual del COT. “Es nuestra responsabilidad analizar cuáles son todas las influencias positivas y negativas, porque el proyecto luego no va a pasar por este Concejo”, indicó. Asimismo, los problemas estructurales en la provisión del agua potable en el sur tampoco pasaron inadvertidos, algo en lo que insistieron desde la UCR y el Frente de Todos.

El uso de información privilegiada de parte de aquellos que tuvieron acceso de antemano al proyecto, también comienza a generar especulaciones. “Un terreno baldío en la futura zona comercial ya duplicó su valor”, expresan, con picardía.

Los nombres detrás del country Big Sur

Fernando Aguerre asoma como el nombre propio detrás del lujoso country con semivista al mar. Es un empresario marplatense -fundador de Reef- y referente deportivo, ya que se desempeña como presidente de la Asociación Internacional de Surf (ISA).. En tanto, Espatolero & Lorenzo Desarrollos Inmobiliarios tendrán a su cargo el proyecto; se trata de una firma con importantes inversiones en Mar del Plata, con el country Casonas del Haras como su joya.

Qué dice el borrador del proyecto de las cabañas

Si bien todavía no fue elevado, La Tecla accedió al borrador del proyecto que habilitaría la construcción de cabañas. En el mismo se admite la posibilidad de edificar también “bungalows y/o unidades de departamento”. Y el uso de instalaciones destinadas a “oficinas de administración, servicio de desayuno, limpieza, lavadero, depósito y otras afines a la actividad principal”. Además se contempla la creación de un “Registro Municipal” para controlar la actividad.

Censo y elevación de ordenanzas

El gobierno ya tiene delineados los próximos pasos a seguir para su proyecto más ambicioso. Según pudo saber La Tecla, primero se realizará un censo para determinar la situación de la existencia de cabañas en todo el sur. Existen muchas habilitadas mediante excepción, pero la gran mayoría se edificaron de manera ilegal. Sobre estas últimas se baraja la posiblidad de una regularización. Con el mapa en mano se darían los últimos retoques al proyecto de ordenanza, que será elevado en las próximas semanas al Concejo Deliberante, que pasará a tomar un rol central en el debate que aumenta en polémica.

Polémica por negocios inmobiliarios
Glamping, otro plan cuestionado

Mar del Plata solo cuenta con un camping en el frente costero, el que funciona en la Unidad Turística Fiscal Camping Municipal y es operado por la Asociación Scouts de Argentina. Lo hace por medio de un permiso precario que se renueva año a año, hasta este. Es que si bien el presidente del Emtur, Bernardo Martín, elogió en febrero el proyecto llevado adelante por los Scouts, ahora es otra la prioridad del gobierno.

En marzo Montenegro firmó un decreto por el cual declaró admisible y de interés público la iniciativa privada presentada por Bien Producido S.A. para montar un emprendimiento de Glamping, como se conoce al servicio de “glamour camping” para turismo de lujo. En base a la ley provincial de Régimen de Iniciativa Privada, ahora la Secretaría de Obras diseñará un Pliego de Bases y Condiciones en función del proyecto privado y se avanzará con su licitación, donde la firma corre con ventaja. La situación generó el reproche público de los Scouts, que buscan frenar el emprendimiento.