La Tecla Mar del Plata
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El déficit en el avance de la obra pública es un mal de arrastre en los últimos años, y 2022 no es la excepción: en los primeros tres trimestres, apenas se ejecutó el 16,45% del presupuesto asignado.
Sobre un total de $3.200 millones, apenas se utilizaron partidas por $535 millones. De las 66 intervenciones que se incorporaron al Plan Construcciones 2022, solo comenzaron 27. Entre las más destacadas se encuentra la segunda etapa de la Cuenca Marcos Sastre, financiada por Nación y la cual ha sido motivo de críticas del intendente por el retaceo de fondos. En esta obra se devengaron gastos por $280 millones, el 45% del total.
Los otros trabajos que tienen cierto grado de relevancia y lograron avances fueron los polideportivos barriales, en los que se devengaron gastos por algo más de $42 millones (27%).
Además del factor del financiamiento, en estos meses el gobierno padeció los vaivenes de la macroeconomía, con una inflación descontrolada que afectó el curso de varias licitaciones en las que no hubo oferentes. Por ejemplo, la obra del polideportivo de barrio Camet ($122 millones) o la reforma del paseo costanero central ($35 millones).
En tanto, tampoco hubo avances en las intervenciones acordadas con el pultismo para aprobar el Presupuesto 2022: la refuncionalización del Centro Cívico del Oeste, ubicado en Libertad y Tandil, con un presupuesto de $150 millones, y la construcción del CEMA Batán ($80 millones).