En política las segundas y terceras lecturas son a veces incluso más importantes que la primera. Guillermo Montenegro volvió a ser ponderado en las urnas como jefe comunal de General Pueyrredon el pasado de octubre. El porcentaje, otra vez en torno al 40% mostró que el ex-juez federal vale más que la marca "Juntos por el Cambio" que tuvo comicios para el olvido en el 2023. A su vez, con al derrota de otros intendentes amarillos y a cargo de uno de los municipios más importantes desde los simbólico, económico y político, se consolidó como alfil opositor en la Provincia de Buenos Aires.
La segunda gestión vino acompañado con un cambio de estética y comunicacional. A partir de ahora, el jefe comunal está a cargo de la "Región Mar del Plata", un concepto que pretende abordar más allá de los límites de General Pueyrredon, poniendo al distrito como referencia zonal.
A cargo de un municipio con más población que nueve provincias, el conflicto por los cambios del Régimen Federal Pesquero lo puso codo a codo con los gobernador, como Ignacio "Nacho" Torres de Chubut. Los últimos días tuvieron al intendente recorriendo los medios nacionales pudiendo despacharse más allá de los conflictos del sector, llegando a temas como el turismo o el conflicto de El Marquesado.
Un dato del plano reglamentario se suma a la órbita de señales de Montenegro: no tendrá posibilidad de reeleción en el 2027. El final, abierto.