Los lobos, el casino y el mar conforman una postal ineludible ya no solo de Mar del Plata sino del territorio argentino. No obstante, no es el único "clásico" vinculado a la condición balnearia de la comuna. Desde la política, los permisos precarios de las Unidades Turísticas Fiscales (UTF) ya se convirtieron en una plaza fija de los veranos legislativos.
El Ejecutivo remitió al Concejo Deliberante un proyecto dónde busca regularizar los contratos vencidos de siete UTF dándole vigencia desde el 1º de diciembre de 2023 hasta el 30 de abril de 2024. Al igual que en las últimas temporadas, la puesta en forma de los permisos llega con la temporada bien avanzada, casi en el fin de enero, el mes más preponderante del período estival.
El expediente enviado por el gobierno alcanza a siete playas: Popular Bristol, Punta Cantera I, Piletas Punta Iglesias, Camping Municipal, Playa Escondida, Estrada y Playa Redonda.

Los casos son eclécticos y van desde canones gratuitos, con titulares vinculados a asociaciones civiles a grandes e históricos empresarios, como Ítalo Ravasio, concesionario de Bristol desde la década de los 90´.