¡Dedito para mí, lapicera para vos! La furia camporista y el curioso romance con la chequera de Kicillof
Mientras el gobernador descubre súbitamente sus credenciales democráticas y amaga con desafiar el sagrado "dedo" de Cristina, el cristinismo marplatense le recuerda a los gritos quién lo puso ahí. ¿Independencia política o un ataque de amnesia repentina que se cura rápido cobrando el sueldo a fin de mes?