La Tecla Mar del Plata
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Cuando estaba todo dispuesto para comenzar con el acto de inauguración de las playas públicas equipadas, el intendente Carlos Arroyo se enojó porque la gobernadora Vidal realizará en soledad la recorrida por la zona playera y abandonó el acto. “Hagan lo que quieran, yo me voy a la mierda”, se le escuchó decir al jefe comunal.
El sinfín de cortocircuitos entre las administraciones local y provincial de Cambiemos sumó un nuevo capítulo en los últimos minutos, tal vez el más inesperado. Es que el intendente Carlos Arroyo acaba de realizar un marcado desplante a la gobernadora Vidal al retirarse intempestivamente momentos antes que se inicie el esperado acto que hace las veces de inauguración oficial de la temporada.
Visiblemente enojado luego que le fuera informado que la mandataria bonaerense realizaría en soledad la recorrida por las playas públicas una vez finalizada la inauguración, lo que consagra la foto que recorrerá todos los portales del país, el intendente metió un plantón de novela y dejó pagando a la gobernadora.
En torno a las 10.45 el jefe comunal había arribado a la zona de Constitución en compañía del secretario de Hacienda Hernán Mourelle y el de Obras, Guillermo De Paz. Allí ya los esperaban los secretarios de Educación, Luis Distéfano y el de Salud, Gustavo Blanco, junto a la presidente el Emtur, Gabriela Magnoler. Todos quedaron tecleando ante el desplante de Arroyo, que se fue acompañado por su paladín Hernán Mourelle.