REFLEXIONES DE CUARENTENA
28/05
Celeste Cid tomó una drástica decisión y... ¿se despide de las novelas?
La actriz publicó dos mensajes que dieron qué hablar entre sus seguidores y sin duda alguna sorprendieron
El 2020 prometía ser un gran año para Celeste Cid que lo comenzó al frente de Separadas, la tira de Polka del prime time que prometía ser un éxito pero que en el contexto de la pandemia fue suspendido para ya no tener final feliz. 
 


En este marco, el lunes la actriz compartió una postal y anticipó que sería la última en la que se la vería rubia: "Despido lo pasado, y abro paso al hoy". Fue entonces que una seguidora quiso saber si el cambio de color obedecía a los preparativos para una nueva novela, ella negó que vaya a continuar en el rubro: "Me retiro de las novelas por un rato... A por rumbos nuevos", explicó.

Enseguida otra usuaria reconoció que "siempre viene algo mejor, porque estás consciente del cambio", y ella reflexionó que los seres humanos no tienen otra que "ser cambiantes".

En esta misma línea, hace algunas horas compartió una imagen muy representativa de un hermosísimo paisaje del sur donde puede leerse "¿Y ahora qué hacemos? Crecer o reventar". Y reflexionó en este contexto tan particular: "Estamos ante un momento, y posiblemente sea uno de los más importantes a nivel ‘civilización’ que nos toque presenciar, atravesar .. en donde queda por demás demostrada la importancia de la solidaridad, el cuidado y la responsabilidad -propia y ajena-".

Y continuó: "Siento, a mi humilde entender, y quizá como modo de rescatar la parte positiva de esto, que este sacudón viene a descorrer muchos velos. El velo de sociedades con abismos de desigualdades, el velo de la cotidianidad, del Tiempo, del Ocio, de la relación con la naturaleza y el vínculo que establecemos con ella, el velo de sistemas que nos dejan muy desamparados, de los intereses qué quedan expuestos en las personas que no cuidan a quienes dependen de si -viendo en tantos casos cómo quieren sacar ventaja, aquellos, aún hasta con el último suspiro-". 

"Los sistemas capitalistas nos han empujado en el tiempo a la extrema individualidad, a la competencia y aislamiento como condición constante en pos de aquella hiperproductividad en la cual estamos metidos -y lamentablemente por la cual muchas veces se nos valora: servimos tanto como funcionamos a la maquinaria de turno, y cuando no, somos “materia descartable”. Y no. Eso no es así. Por supuesto", argumentó. Y añadió: "Me niego rotundamente a colaborar con ese pensamiento e ideología, porque ante todo somos humanidades, y eso hay que cuidarlo. Somos una y la misma cosa, y no hay idealismos románticos en esto, es una sensación muy rotunda que queda puesta en escena ante nuestra mirada". 

"Sumo, también, a la fuerza a la cual me abrazo cuando siento enojo o decepción: el instinto de cuidado y de protección que surge movido por los hilos del Amor, de la buena fe, .. del Espíritu, con mayúsculas. Correr velos, revisar .. nombrar .. pedirnos que no cerremos los ojos, y que rescatemos lo bueno; me da esperanzas", cerró concluyente.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Estamos ante un momento, y posiblemente sea uno de los más importantes a nivel ‘civilización’ que nos toque presenciar, atravesar .. en donde queda por demás demostrada la importancia de la solidaridad, el cuidado y la responsabilidad -propia y ajena-. • Siento, a mi humilde entender, y quizá como modo de rescatar la parte positiva de esto, que este sacudón viene a descorrer muchos velos. El velo de sociedades con abismos de desigualdades, el velo de la cotidianidad, del Tiempo, del Ocio, de la relación con la naturaleza y el vínculo que establecemos con ella, el velo de sistemas que nos dejan muy desamparados, de los intereses qué quedan expuestos en las personas que no cuidan a quienes dependen de si -viendo en tantos casos cómo quieren sacar ventaja, aquellos, aún hasta con el último suspiro-. • Los sistemas capitalistas nos han empujado en el tiempo a la extrema individualidad, a la competencia y aislamiento como condición constante en pos de aquella hiperproductividad en la cual estamos metidos -y lamentablemente por la cual muchas veces se nos valora: servimos tanto como funcionamos a la maquinaria de turno, y cuando no, somos “materia descartable”. Y no. Eso no es así. Por supuesto. Me niego rotundamente a colaborar con ese pensamiento e ideología, porque ante todo somos humanidades, y eso hay que cuidarlo. • Somos una y la misma cosa, y no hay idealismos románticos en esto, es una sensación muy rotunda que queda puesta en escena ante nuestra mirada. • • Sumo, también, a la fuerza a la cual me abrazo cuando siento enojo o decepción: el instinto de cuidado y de protección que surge movido por los hilos del Amor, de la buena fe, .. del Espíritu, con mayúsculas. • • Correr velos, revisar .. nombrar .. pedirnos que no cerremos los ojos, y que rescatemos lo bueno; me da esperanzas. 🌱

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