14 de enero de 2026
EL TIEMPO CORRE
El costo de no decidir: el Presupuesto 2026 define un verano estable o el descontrol
Las disputas políticas y la incapacidad para ordenar prioridades dejaron a la administración comunal empantanada en un escenario de incertidumbre que compromete su capacidad de gestión. Por lo que repasamos todo lo que ha sucedido desde la asunción de Neme hasta ahora.

A días de que se defina el resultado del Presupuesto 2026, vamos a hacer un breve repaso de todo lo que ha sucedido para que llegue a esta situación tan complicada. Principalmente porque no le permite al Municipio saber cuánto puede gastar en determinadas áreas y, mucho menos, poner las manos a la obra, cuando ya se ve que algunos concejales quieren lanzarse al Presupuesto para ponerlo a trabajar y no hablemos de los Entes.
Primero, hay que hablar de lo que ha sucedido en diciembre del 2025. La primera semana de Neme, si bien estuvo llena de emoción para el Intendente Interino, pronto se le borraría la sonrisa debido a todas las obligaciones abrumadoras que vienen con el cargo y una de ellas es definir de manera veloz el presupuesto.
Llegada la mitad de diciembre, era una incertidumbre si el Presupuesto 2026 iba a ser publicado antes de enero. Este factor es importante, ya que se acercaban las fiestas y contar con un presupuesto para antes de esas fechas significa una organización ideal para la llegada de los turistas y el trabajo de los municipales. Pero, lamentablemente, no se llegó a una definición, debido a que se han hecho varios cambios a lo largo de todo el mes.
Desde reacomodamiento de fondos de diferentes Entes del Municipio, hasta pedidos multimillonarios de los mismos para poder funcionar. Estas fueron algunas de las principales razones por las que se ha atrasado la definición del presupuesto. También cabe destacar la rosca política que nunca puede sacar sus manos de un tema tan importante como es el monto con el que se va a manejar el Municipio. Cada uno quería que el presupuesto beneficie a sus objetivos y cumpla con sus expectativas, por lo que cada uno de los bloques ha estado discutiendo para que se usarán los fondos desde el primer día que se empezó a tratar este tema.
Días antes de que se cumpla la prórroga con fecha límite del 31 de diciembre, el Ejecutivo no llegó a un acuerdo para fijar un presupuesto y decidió que el 16 de enero sería la nueva fecha límite para fijar un monto. La consecuencia de esto fue que se generó más incertidumbre en el Palacio Municipal que seguridad, los bloques políticos seguían discutiendo que se iba a hacer con el presupuesto y desde los diferentes Entes continuaban redistribuyendo dinero.
Ya entrada la primera semana de enero no ha sucedido mucho en relación del presupuesto. Lo relevante llegaría el 9 de enero, que es cuando la Provincia de Buenos Aires dio a conocer los Coeficiente Únicos de Distribución (CUD) que determinan el monto de dinero que le corresponde a cada municipio. General Pueyrredon viene cayendo estrepitosamente en este coeficiente y, año tras año, recibe menos fondos para poder funcionar, ya que casi un cuarto del Presupuesto Municipal se determina gracias a este fondo.
En palabras del ex concejal y actual Senador Nacional, Maximiliano Abad, las consecuencias de esto serían "más de $3.000 millones menos entre 2022 y 2024. Menos recursos para salud, seguridad, infraestructura y servicios. Más presión sobre los vecinos”. Se trata de un golpe durísimo para el Municipio, que buscaba una solución lo antes posible al problema del Presupuesto.
Durante estos últimos días no se ha dado a conocer ningún movimiento importante de dinero que pudiera afectar el resultado del Presupuesto 2026. Debido a esto, la expectativa de definir de una vez y por todas el presupuesto llegó a su punto máximo. La ciudad se encuentra a la mitad de su temporada más importante del año y aún el Municipio no sabe a dónde va a ir destinado el dinero con el que cuenta. Si no se define en estos días, quién sabe cuáles serán las consecuencias que le deparan a los vecinos de General Pueyrredon.
Por eso, Neme debe ponerse firme, ajustarse el pantalón y hacerle frente a este problema que lo viene acechando desde que empezó su mandato ese 10 de diciembre tan emotivo para él. Tal vez, al recordar ese día, las lágrimas no solo respondían a la emoción, sino también al peso del estrés que implican situaciones como esta.