20 de enero de 2026
LA CIUDAD EN TENSIÓN
La CGT Mar del Plata ratifica su ofensiva contra la reforma laboral ante la caída del empleo local
En un nuevo pronunciamiento, la central obrera regional advirtió sobre el impacto del modelo económico en el cordón productivo de Mar del Plata y Batán. Denuncian que la iniciativa oficial no busca modernizar el trabajo, sino legalizar la precarización y el ajuste sobre el sector industrial.

A medida que se acerca la fecha clave del 10 de febrero para el debate legislativo, la conflictividad social en Mar del Plata suma un nuevo capítulo de tensión. En este sentido, la Confederación General del Trabajo (CGT) Regional Mar del Plata – Batán emitió un duro documento en el que ratifica su rechazo absoluto a la Reforma Laboral impulsada por la gestión de Javier Milei. La postura de la central no solo se fundamenta en una oposición ideológica al proyecto, sino en un diagnóstico alarmante sobre la realidad socioproductiva del distrito: una caída persistente del empleo registrado y un goteo incesante de cierres de fábricas y comercios.
El escenario actual, según advierte la conducción gremial, es la cristalización de los temores expresados en la masiva movilización de diciembre pasado frente a la Catedral. Para la CGT, los despidos, las suspensiones y la reducción de jornadas que hoy afectan a los sectores industriales y comerciales de la ciudad y de Batán son la consecuencia directa de un modelo que prioriza la especulación financiera por sobre la producción nacional. En este sentido, la central obrera sostiene que la crisis no es un fenómeno estadístico, sino un golpe directo a la estabilidad de miles de familias que hoy enfrentan la incertidumbre de no saber si podrán sostener sus ingresos en el corto plazo.
La retórica oficial de la "modernización" laboral es el punto de mayor fricción. Desde la Regional Mar del Plata – Batán aseguran que el proyecto de ley no es más que una herramienta para facilitar la precarización y erosionar conquistas históricas. Al igual que lo manifestado en los últimos pronunciamientos conjuntos con las dos vertientes de la CTA, se cuestiona que la reforma pretenda debilitar la protección ante los despidos y desarticular la eficacia de los convenios colectivos. Para los referentes sindicales, la flexibilización no es sinónimo de generación de empleo, sino una fórmula probada que solo redunda en trabajadores más vulnerables y salarios degradados ante la inflación.
El rechazo de la central también apunta a la filosofía de fondo del programa económico de la Casa Rosada. Denuncian que la apertura indiscriminada y la retracción del Estado están asfixiando a las pequeñas y medianas empresas locales, que son el motor principal del mercado interno marplatense. En este contexto, la CGT reafirma que la salida de la crisis no vendrá de la mano de la quita de derechos, sino de un cambio de rumbo que ponga en el centro la justicia social y el fomento a la industria.
Con el estado de alerta permanente declarado y la memoria fresca de las calles colmadas a fines de 2025, el movimiento obrero local eleva la presión sobre los legisladores nacionales de la región. El mensaje es taxativo: el país y la ciudad necesitan más trabajo digno y diálogo social, no "un retroceso de medio siglo en la legislación laboral". A pocas semanas de que el proyecto entre en su etapa de definiciones en el Congreso, la CGT Mar del Plata – Batán deja en claro que no habrá tregua en la defensa de los derechos adquiridos.