La Tecla Mar del Plata
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El proyecto de Presupuesto 2026 que empezó a circular por el Concejo Deliberante llegó con una novedad política y económica que no pasó desapercibida. La gestión municipal que encabeza de manera interina Agustín Neme incluyó la creación de un régimen propio de estímulos para grandes inversiones, con el objetivo de posicionar a General Pueyrredon como un destino atractivo para proyectos empresariales de escala.
La iniciativa toma como referencia directa el esquema nacional de incentivos promovido por el gobierno de Javier Milei y lo adapta al plano local. En los hechos, el texto faculta al Departamento Ejecutivo a diseñar un sistema de beneficios impositivos para empresas que concreten inversiones consideradas relevantes y que, al mismo tiempo, garanticen la continuidad o ampliación del empleo en el distrito.
El corazón del régimen aparece en la ordenanza fiscal. En particular, el artículo 294 habilita al Ejecutivo a otorgar reducciones de hasta el 50% en la Tasa por Inspección de Seguridad e Higiene (TISH), uno de los gravámenes de mayor peso para la actividad privada. El beneficio podrá alcanzar tanto a firmas ya radicadas en el partido como a aquellas que decidan instalarse, siempre que acrediten inversiones realizadas en 2025 o 2026, o presenten un plan de inversión para el próximo ejercicio.
La letra chica del artículo establece que la reglamentación deberá fijar con claridad qué actividades estarán alcanzadas, los plazos de acceso y vigencia del beneficio, los montos mínimos exigidos y los topes aplicables. También se incluyen exigencias vinculadas a la generación de puestos de trabajo y al uso de mano de obra local como condición para acceder y sostener la dispensa fiscal.
La incorporación del llamado “RIGI municipal” se da en un contexto de negociaciones abiertas por el Presupuesto y la ordenanza fiscal-impositiva, donde el oficialismo busca mostrar alineamiento con la Casa Rosada y, a la vez, sumar herramientas para ordenar el debate político en el Concejo. En paralelo, desde el Ejecutivo remarcan que el plan financiero para 2026 prevé obras públicas por casi $10 mil millones, en una estrategia que combina incentivos al sector privado con inversión en infraestructura.