La Tecla Mar del Plata
Todos los derechos reservados
El Senado comenzó a mover piezas en torno a uno de los acuerdos comerciales más relevantes de las últimas décadas. Este martes, la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto quedó formalmente constituida y, en ese mismo acto, avanzó con dictamen favorable al Acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que ya había obtenido media sanción en Diputados y ahora se encamina hacia el debate en el recinto.
En ese marco, el senador nacional Maximiliano Abad subrayó el alcance político y económico del paso dado en comisión, al considerar que el entendimiento entre ambos bloques abre un escenario de oportunidades para sectores clave de la matriz exportadora argentina. Según remarcó, la reducción de aranceles impactará sobre actividades estratégicas como el complejo sojero, las cadenas de carnes, las economías regionales, la pesca, el vino y los biocombustibles.
El legislador bonaerense puso especial énfasis en el efecto que el acuerdo podría tener en la provincia de Buenos Aires, principal generadora de divisas por exportaciones. Dentro de ese mapa productivo, Abad señaló el rol de Mar del Plata, epicentro de la industria pesquera nacional.
“El sector pesquero ofrece un ejemplo concreto. El acuerdo prevé muy buenas condiciones para productos como langostinos, calamares y merluza, lo que abre enormes posibilidades para una ciudad como Mar del Plata, donde la pesca es motor de empleo y desarrollo. Pero al mismo tiempo debemos revisar las distorsiones internas, como las retenciones, que erosionan competitividad frente a nuestros socios regionales”, sostuvo.
Durante el intercambio en comisión, el senador también llevó la discusión hacia la política tributaria que pesa sobre el sector. “¿Cómo hay funcionarios de economía, quería saber si tienen pensado eliminar los derechos de exportación a la pesca para que esta industria sea más competitiva?”, consultó Abad.
La respuesta llegó de parte del secretario de Coordinación y Producción, Pablo Agustín Lavigne: “Estamos viendo que ni bien haya holgura fiscal se van a terminar de eliminar o reducir considerablemente. Dependemos de tener holgura fiscal, un par de meses más y ver cómo viene el año”.
Más allá del debate puntual, Abad dejó planteada una mirada más amplia sobre el rumbo económico. “La integración externa exige coherencia interna. No se puede promover apertura y competitividad hacia afuera y mantener trabas hacia adentro”, advirtió.
En esa línea, el senador consideró que la discusión no debería agotarse en la aprobación legislativa del tratado. “El desafío no es sólo aprobar un acuerdo. Es asumir que la competitividad sistémica —instituciones sólidas, infraestructura moderna, educación de calidad, innovación y estabilidad normativa— será la condición necesaria e insoslayable para aprovechar esta oportunidad”, concluyó.
El proyecto será tratado próximamente por el Senado, donde el oficialismo confía en reunir los respaldos necesarios para su sanción definitiva.