La Tecla Mar del Plata
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De forma reciente, Quentin Tarantino abrió su corazón y relató la profunda crisis personal que vivió.
Mientras trabajaba como autor en Los Ángeles, el ahora famoso director sentía que estaba desperdiciando su vida: “Desperdicié mi vida saliendo con un montón de tipos. Me quedaba despierto toda la noche pensando en todo lo que hacía mal”.
Aquella noche se transformó en un intenso “festival de odio a Quentin”, como él mismo lo describió: sin excusas, repasó todo lo que estaba mal en su existencia y Sin embargo, esa dura autocrítica se convirtió en un punto de quiebre. Decidió dejar de “no hacer nada” y comenzó a tomar acciones concretas para cambiar su rumbo.
Poco tiempo después, dio los primeros pasos que lo llevarían a escribir y dirigir Reservoir Dogs (1992) y a consolidarse como uno de los cineastas más influyentes con obras como Pulp Fiction (1994).
A sus 63 años, Tarantino recordó esta experiencia como un momento clave de superación personal que lo empujó a no conformarse y a luchar por sus sueños.