9 de abril de 2026
OCASO PETROLERO
Shell completa su retiro de la Cuenca Argentina Norte con la devolución del bloque CAN-109
La Secretaría de Energía de la Nación formalizó la extinción del permiso de exploración que la petrolera anglo-neerlandesa operaba junto a su socia Qatar Petroleum. Con esta resolución, se cierra el esquema de trabajo que el consorcio mantenía frente a las costas de Mar del Plata, profundizando la retracción de la actividad privada tras los magros resultados geológicos en la región.

El mapa de la exploración petrolera en el Mar Argentino ha sufrido una nueva modificación de fondo que termina de configurar un escenario de repliegue para los grandes jugadores internacionales. A través de la Resolución 87/2026, publicada en el Boletín Oficial bajo la firma de la secretaria de Energía, María Carmen Tettamanti, el Estado Nacional declaró formalmente la extinción del permiso de exploración sobre el área CAN-109. Esta decisión administrativa se produce apenas semanas después de que el mismo consorcio, integrado por Shell Argentina S.A. y QP Oil and Gas S.A.U., oficializara su salida del bloque lindero, el CAN-107, marcando así el fin de la presencia operativa de estas firmas en la Cuenca Argentina Norte (CAN).
El documento oficial detalla que la renuncia no responde a un incumplimiento de las obligaciones contractuales, sino a una decisión estratégica de las empresas tras haber agotado las instancias de análisis técnico. De acuerdo con los informes de la Dirección Nacional de Exploración y Producción, las permisionarias cumplieron con la totalidad de las inversiones comprometidas y abonaron los cánones correspondientes al período fiscal 2025, los cuales superaron los 361 millones de pesos. Sin embargo, tras la evaluación de los datos sísmicos y la falta de indicios de comercialidad suficientes para justificar el paso a un segundo período exploratorio, las compañías notificaron su decisión de no profundizar las tareas en un área que ahora revierte plenamente al control del Estado nacional.
Este movimiento administrativo termina por disipar las expectativas que aún se mantenían sobre la continuidad de Shell en la zona. Si bien tras la caída del bloque CAN-107 se especulaba con la posibilidad de que la operadora concentrara sus esfuerzos en el CAN-109, la resolución actual confirma que el desinterés es total sobre ambos cuadrantes. Este fenómeno se inscribe en un contexto de cautela extrema que domina a la industria tras el fallido pozo Argerich en el bloque CAN-100, operado por Equinor, el cual no halló hidrocarburos en cantidades explotables y funcionó como un "balde de agua fría" para las proyecciones que ubicaban a Mar del Plata como el epicentro de una nueva era energética.
Desde el punto de vista político y económico, la devolución del CAN-109 representa un nuevo golpe de realidad para el proyecto de desarrollo offshore en la costa bonaerense. El entusiasmo que despertó la Ronda 1 en 2018, diseñada para atraer inversiones en aguas ultraprofundas, se enfrenta hoy a una selectividad corporativa rigurosa donde los riesgos geológicos parecen pesar más que los incentivos normativos. Para Mar del Plata, que ya había comenzado a adaptar su estructura portuaria y logística para dar soporte a estas operaciones, la salida de Shell del tablero regional obliga a recalibrar los tiempos y las ambiciones de un polo productivo que, por el momento, ve cómo sus áreas más prometedoras regresan al inventario estatal a la espera de un nuevo ciclo de interés privado.