14 de abril de 2026
DECLARACIONES
Abad: "El radicalismo debe recuperar su vocación de poder para transformar la Provincia y Mar del Plata"
El senador nacional de la UCR pasó por el programa radial "Desconfiados" y analizó el escenario de cara a las internas partidarias del 7 de junio. Entre duras críticas a la gestión de Axel Kicillof y la defensa de la Boleta Única de Papel, el dirigente marplatense dejó abierta la puerta a sus aspiraciones locales y llamó a modernizar el partido para no perder representación ante los nuevos tiempos.

En una entrevista brindada al programa radial Desconfiados, el senador nacional y referente de la Unión Cívica Radical (UCR), Maximiliano Abad, trazó una hoja de ruta sobre el futuro del centenario partido en territorio bonaerense y, fundamentalmente, en su base política natural: General Pueyrredón. Con la mirada puesta en la renovación de autoridades partidarias y el complejo panorama electoral que se avecina, el legislador dejó en claro que su prioridad es dotar al radicalismo de una "centralidad y competitividad" que le permita disputar el poder real en todos los niveles.
Al ser consultado sobre la posibilidad de encabezar una candidatura a intendente de Mar del Plata en las elecciones de 2027, Abad mantuvo una postura de prudencia institucional, aunque con un marcado énfasis en la construcción colectiva. "Tengo un anhelo despojado de todo personalismo, que es que el radicalismo recupere centralidad, identidad, vocación de poder y competitividad, porque donde hay un radical hay garantía de valores", expresó el senador. Sin embargo, su discurso subrayó la importancia de que el partido tenga candidatos propios en los 135 municipios bonaerenses, reafirmando que el radicalismo del siglo XXI debe ser "moderno, republicano, democrático y federal", adaptando la democracia liberal a las problemáticas actuales que sufren los vecinos, como el avance del narcotráfico y el deterioro educativo.
Respecto a la interna del radicalismo bonaerense, prevista para el próximo 7 de junio, Abad destacó la necesidad de recuperar la "legitimidad de origen" tras un período marcado por impugnaciones judiciales y estrategias fallidas. Si bien manifestó que la vocación es construir una lista de unidad, advirtió que para que eso ocurra debe existir un "reconocimiento de todos los sectores y de lo que cada espacio representa". En caso de no arribar a un consenso, el legislador no dudó en señalar que están preparados para el proceso electoral interno, instando a "desdramatizar" la contienda: "Si es por la voluntad de los afiliados, no importa si votan 100.000 o 10.000, porque eso indica el momento de un partido político. Lo importante es que esa conducción tenga legitimidad política para lo que viene".
La agenda de reforma política también ocupó un lugar central en la entrevista. Abad defendió con firmeza la implementación de la Boleta Única de Papel (BUP) en la provincia de Buenos Aires, una herramienta que, según su visión, "le devuelve al ciudadano la centralidad y evita el robo de boletas o el voto cadena". En la misma línea, se mostró a favor de sostener las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) como un mecanismo ordenador, aunque se mostró abierto a discutir un sistema superador siempre que sea para "modernizar y nunca para volver atrás". Al respecto, fue tajante: "Si eliminamos las PASO volvemos al sistema anterior donde las cúpulas partidarias resolvían las candidaturas; cualquier sistema tiene que tener control judicial y participación ciudadana".
Por último, el senador nacional lanzó duras críticas hacia la administración de Axel Kicillof, asegurando que el gobernador "construyó un laboratorio ideológico en la provincia". Según Abad, tras seis años de gestión, todos los indicadores han empeorado, señalando graves problemas de inseguridad, una salud en crisis y una pérdida notable en la calidad educativa. "Frente a las soluciones que se le piden, el Gobierno responde con discurso y no con respuesta a los problemas estructurales", sentenció. Para el referente radical, el desafío inmediato es salir del "aplauso fácil" y animarse a discutir temas decisivos como la inteligencia artificial, la crisis demográfica y la revolución tecnológica, para garantizar que el radicalismo siga siendo la garantía democrática que la sociedad demanda.