La Tecla Mar del Plata
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La negociación paritaria que logró trascendencia nacional con las consecuencias de la retención de tareas en el inicio de la temporada sigue abierta, pero al conocerse las últimas estadísticas de 2018 del INDEC sobre la inflación se concluye que los trabajadores municipales cerraron el año con una caída del 15,6% en la relación del aumento conseguido con la inflación anual. Este número se podría reducir en las próximas horas, si el gobierno y el Sindicato de Trabajadores Municipales (STM) finalmente llegan a un entendimiento.
La inflación anual del 47,6% rompió todas las previsiones de comienzos de año del equipo económico de Mauricio Macri, cuando se hablaba de una meta del 15%. La triplicación de esa cifra dejó expuestas a casi la totalidad de las negociaciones paritarias y la de los municipales de Mar del Plata no fue una excepción. Luego de dos acuerdos firmados entre las partes y del decreto de Carlos Arroyo de enero, hasta el momento los trabajadores de la Comuna concluyeron el 2018 con un incremento del 32% en sus haberes, exactamente 15,6% por debajo de la inflación minorista oficial.
Ese amplio margen es el principal argumento que sostuvo la radicalización de la posición por parte del sindicato, que mantuvo una retención de tareas durante 29 días, hasta que el Ministerio de Trabajo bonaerense dictó al conciliación obligatoria. El miércoles y luego de la intervención de la Iglesia, las partes parecieron haber acercado posiciones y hoy podría haber novedades luego de la audiencia que mantendrán a las 12.30 en la sede local de la cartera laboral.
El primer acuerdo paritario se cerró en abril, cuando Arroyo y el secretario general Antonio Gilardi firmaron un acuerdo para un actualización del 7% a partir de abril y una del 5% en julio. Los trabajadores cerrarían esos primeros siete meses con una caída del 7,6%, ante la inflación acumulada del 19,6 % del INDEC.
En agosto llegaría un nuevo acuerdo, esta vez por un incremento del 6%, lo que permitió a los empleados una leve recuperación, achicando el margen de la baja al 6,3%. Pero la vertiginosa devaluación del peso que traspasó la barrera de los 42 pesos en relación al dólar impactó de lleno en los precios de la canasta básica: en noviembre los trabajadores seguían percibiendo un aumento acumulado del 18% mientras que la inflación trepó al 43,9%. La brecha del 25,9% no podía significar otra cosa que conflicto.
El decreto de Arroyo de principios de enero por el que otorgó un aumento del 14% -redondeando un 32% anual-, si bien fue rechazado por el STM, llevó un tanto de calma y logró recudir el margen al 15,6%. Con estas cifras, el promedio anual de la baja salarial es, hasta el momento, de un 10%.
El 32% de aumento actual coincide con los números proyectados por Mourelle en el Presupuesto 2018. En gastos de personal el secretario de Hacienda había estimado una partida de $4.375 millones, unos $1.068 más de los $3.307 que se habían destinado en 2017. Exactamente un 32% gemelo con el aumento otorgado a la fecha.
¿Cuál es la proyección del 2019? Lejos de las estimaciones de una reducción de la inflación planteada por el macrismo –aunque ya no se habla de números precisos tras el 15% fallido de 2018-, Mourelle prevé un incremento del 43% en la partida para sueldos de personal en 2019, según la ordenanza de Presupuesto que aún debe debatir el Concejo Deliberante. Serán unos $6.262 millones, exactamente $1.886 más de los que tuvo el año pasado. Si bien es cierto que esa partida puede ser destinada para el incremento de la planta, en concreto muestra que las proyecciones inflacionarias de Mourelle siguen previendo una alta inflación para el año electoral.