La Tecla Mar del Plata
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En General Pueyrredon, el peronismo mira con atención cada movimiento que se produce a nivel provincial. El cronograma electoral del PJ bonaerense ya está en marcha y, con él, se activaron las expectativas locales sobre cómo impactará la renovación de autoridades, especialmente en lo que respecta a las afiliaciones y al padrón, que quedó bajo la lupa.
Tras años de internas abiertas y tensiones acumuladas, el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires fijó el 15 de marzo de 2026 como fecha para la elección de nuevas autoridades provinciales y de los 135 consejos distritales. La decisión reordenó el calendario político y encendió alarmas en los distritos, donde el proceso no solo define nombres, sino también poder territorial.
En ese marco, la Junta Electoral del PJ bonaerense resolvió solicitar a la Justicia Federal la revisión y depuración de los padrones de afiliados. El planteo, que será elevado al Juzgado Federal N°1 con competencia electoral, establece un criterio central: solo podrán participar quienes acrediten una antigüedad mínima de 180 días como afiliados. De avanzar la medida, quedarán excluidas las afiliaciones posteriores al 17 de septiembre de 2025.
El dato no pasó inadvertido en Mar del Plata. General Pueyrredon cuenta con uno de los padrones más numerosos de la provincia, con alrededor de 32 mil afiliados, y cualquier modificación puede alterar equilibrios internos de cara al recambio de autoridades previsto para marzo del próximo año.
Los padrones serán exhibidos entre el 22 y el 27 de enero, período en el que se habilitarán observaciones y tachas. Será una instancia clave, no solo para depurar el listado de votantes, sino también para medir fuerzas entre los distintos sectores que se preparan para disputar la conducción partidaria.
La composición de la Junta Electoral provincial agrega un condimento político al proceso. El cuerpo está integrado por 13 consejeros, ocho alineados con el kirchnerismo y cinco con el espacio del gobernador Axel Kicillof. Como las resoluciones requieren una mayoría de dos tercios, ninguna decisión podrá avanzar sin acuerdos transversales, lo que anticipa negociaciones permanentes.
Mientras el calendario avanza, en el PJ local la rosca ya empezó. Con el mandato local próximo a vencer, los distintos espacios siguen de cerca las definiciones provinciales para calibrar estrategias. La posibilidad de una lista de unidad o de una interna abierta dependerá, en buena medida, de cómo se resuelvan las discusiones en La Plata.
Por ahora, el foco está puesto en el padrón. Afiliaciones recientes, depuración de listados y reglas de juego claras aparecen como los ejes centrales de un proceso que no solo ordenará al PJ bonaerense, sino que también marcará el rumbo del peronismo local en el camino hacia el recambio de autoridades.