La Tecla Mar del Plata
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A una semana de la conformación formal de las comisiones del Concejo Deliberante de General Pueyrredon, la actividad legislativa sigue sin despegar. Pese a que se definieron las presidencias y las integraciones, las trece comisiones aún no fueron convocadas y, por ahora, no hay señales concretas de cuándo comenzarán a reunirse.
El dato no es menor: las comisiones son el corazón del trabajo legislativo y su convocatoria depende de quienes las presiden. Sin embargo, en la agenda oficial del HCD solo figuran actos protocolares y reconocimientos, mientras los expedientes siguen acumulándose sin tratamiento.
El mapa de autoridades ya está definido. Obras Públicas quedó bajo la presidencia de Fernando Muro; Hacienda, a cargo de Marcelo Cardoso; y Seguridad, conducida por Florencia Ranellucci. Turismo es presidida por Noelia Ríos, mientras que Ambiente quedó en manos de Vanesa Benavídez.
Legislación, una de las comisiones clave, es encabezada por Ariel Martínez Bordaisco; Deportes, por Ricardo Liceaga Viñas; y Movilidad Urbana, por Guido García. En tanto, Salud continúa bajo la presidencia de Diego García y Derechos Humanos sigue con Valeria Crespo al frente.
Educación quedó a cargo de Melisa Centurión; Género, de María Eva Ayala; e Industria, Comercio, Pesca, Innovación y Trabajo será presidida por Juan Manuel Cheppi. Pese a este esquema ya cerrado, las reuniones brillan por su ausencia.
En contraste, la agenda institucional avanza por otro carril. El viernes 23 de enero está prevista una declaración “de interés” por la trayectoria artística de Agustín Lucio Galbán y Valentino Galbán, “en reconocimiento a su aporte a la cultura y al prestigio de la ciudad”. Y para el martes 27 se convocó al acto por el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, impulsado por la Sociedad Unión Israelita Marplatense.
Mientras tanto, los temas de fondo esperan. Con las comisiones constituidas pero sin actividad, el Concejo muestra una estructura aceitada en lo formal, aunque todavía sin poner primera en lo político. La incógnita ya no pasa por cuántos proyectos hay en carpeta, sino por quién será el primero en convocar o si, al menos por ahora, el receso informal seguirá marcando el ritmo.