La Tecla Mar del Plata
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El calendario aprieta y el margen político parece reducirse al mínimo. Al comenzar febrero, en el Concejo Deliberante de General Pueyrredon quedarían apenas unos días para que el Ejecutivo haga ingresar el anteproyecto destinado a regular las compensaciones urbanísticas, el esquema que define los aportes que deben realizar los grandes desarrolladores cuando acceden a excepciones al Código de Ordenamiento Territorial.
El plazo formal vencería el próximo 10 de febrero de 2026, fecha que coincide con un nuevo aniversario de Mar del Plata. Ese día concluiría la prórroga de 180 días que fue aprobada en su momento con los votos del oficialismo y bloques aliados. Sin embargo, hasta ahora no se registrarían señales concretas de avance ni movimientos que anticipen el ingreso del texto prometido.
La falta de actividad legislativa refuerza las dudas. Las comisiones aún no habrían comenzado a reunirse y, en ese contexto, todo indicaría que el tema tampoco sería abordado en el corto plazo. El escenario alimenta la hipótesis de una nueva postergación, más que la de una definición inminente.
La discusión, además, llegaría con retraso acumulado. La ordenanza que obligaba a establecer un régimen claro de compensaciones fue sancionada hace ya cuatro años, pero el anteproyecto sigue sin aparecer. Con los plazos prácticamente consumidos, el debate parecería haber dejado de ser técnico para pasar a ser estrictamente político: avanzar o volver a estirar los tiempos.
El contexto general suma presión. Mientras las compensaciones urbanísticas continúan sin un marco actualizado, el Régimen de Incentivos a la Construcción permanece vigente hasta septiembre de 2027, habilitando beneficios y excepciones sin un esquema definitivo de contraprestaciones económicas para el Municipio.
Con los días contados, cualquier demora adicional en el Concejo achicaría aún más la posibilidad de un debate profundo. Si el anteproyecto no ingresa en lo inmediato, el panorama empezaría a inclinarse hacia una salida conocida: otra prórroga o una resolución apresurada, sin discusión de fondo.