10 de marzo de 2026
DEBATE EN COMISIONES
Un expediente en el Concejo busca jerarquizar el primer reclamo local sobre las desapariciones durante el último golpe de estado
El bloque de la Unión Cívica Radical + Nuevos Aires presentó un proyecto para declarar de valor institucional la primera comunicación que exigió información sobre las inhumaciones N.N. durante la dictadura. La iniciativa se tratará tras los recientes cruces por los membretes oficiales y podría volver a exponer las diferencias de criterio dentro del interbloque oficialista frente a las políticas de memoria a 50 años del golpe.

En una jornada marcada por la carga simbólica de un calendario que se encamina hacia el cincuentenario del último golpe de Estado, el bloque de la Unión Cívica Radical + Nuevos Aires (UCR+NA) ingresó este martes 10 de marzo un proyecto de decreto que busca rescatar una pieza fundamental del patrimonio democrático del partido de General Pueyrredon. La propuesta apunta a declarar como “documento de valor histórico, institucional y democrático” a la Comunicación Nº 1, sancionada el 10 de enero de 1984, apenas un mes después de la recuperación democrática. Aquella norma, pionera en su tipo a nivel local, representó el primer requerimiento formal del Concejo Deliberante al Departamento Ejecutivo para obtener datos sobre las inhumaciones caracterizadas como N.N. realizadas en los cementerios del distrito entre el 24 de marzo de 1976 y el 10 de diciembre de 1983.
El expediente no llega al recinto en un momento cualquiera. Su ingreso se produce apenas una semana después de que la comisión de Educación fuera escenario de un intenso debate que dejó al descubierto las fisuras internas que atraviesan al oficialismo marplatense en materia de derechos humanos. En aquella oportunidad, la discusión por la incorporación de una leyenda alusiva a los 50 años del golpe en la papelería oficial del cuerpo deliberativo generó un fuerte contrapunto entre los bloques que hoy conviven bajo el ala del gobierno municipal. Mientras que La Libertad Avanza (LLA) y el PRO manifestaron inicialmente reparos —alegando cuestiones metodológicas o solicitando la simplificación del texto—, el radicalismo optó por cerrar filas con la oposición para intentar garantizar la continuidad de las consignas de Memoria, Verdad y Justicia.
El proyecto de decreto recuerda que la Comunicación Nº 1 de 1984 no solo solicitaba el listado de entierros sin identificación, sino también los antecedentes de intervenciones judiciales y cualquier documentación que pudiera contribuir al esclarecimiento del destino de las personas desaparecidas en la ciudad. Al poner en valor este documento, el radicalismo busca establecer un puente entre aquel Concejo Deliberante que daba sus primeros pasos en la transición y el cuerpo actual, en un contexto donde el consenso sobre lo ocurrido durante el terrorismo de Estado vuelve a ser objeto de disputa política.
Esta postura del bloque radical profundiza la visibilidad de una fractura en la arquitectura política del oficialismo local. La convivencia entre el PRO, la UCR+NA, LLA y la Coalición Cívica (CC) enfrenta el desafío de procesar visiones divergentes sobre el pasado reciente. Mientras que desde sectores de LLA y el PRO se ha cuestionado la relevancia de gestos simbólicos como los membretes —aduciendo que el recuerdo no pasa por una formalidad administrativa—, el radicalismo suele mostrar una mayor sintonía con los bloques opositores en estos expedientes. Esta coincidencia estratégica entre la UCR y la oposición permite que proyectos vinculados a la agenda de derechos humanos logren avanzar, aun cuando las tensiones retóricas en las comisiones alcancen niveles de confrontación directa.
Con el tratamiento de este nuevo expediente en las próximas semanas, el Concejo Deliberante se encamina a una nueva prueba de su capacidad para generar consensos básicos. El antecedente inmediato del debate en la comisión de Educación, que terminó con un acuerdo unánime tras una modificación en el texto de la leyenda oficial, sugiere que la negociación será la herramienta necesaria para evitar que la "grieta" paralice la agenda legislativa. No obstante, la presentación de este proyecto por parte de la UCR+NA reafirma que, a medio siglo del quiebre institucional de 1976, la interpretación de la historia y el reconocimiento de los actos que fundaron la democracia local siguen siendo un terreno de definiciones políticas de primer orden en General Pueyrredon.