21 de marzo de 2026
INCOGNITA XXXL
El finde¨XXXL¨pone a prueba la resiliencia marplatense
Tras una temporada estival que dejó sabor a poco y balances en rojo, Mar del Plata se juega una de sus últimas cartas fuertes del semestre. En un escenario donde la rentabilidad se pulverizó, el sector privado debate entre la cautela extrema y la apuesta a un crecimiento que le de oxigeno, mientras crecen las sombras sobre la conducción del Sciolista Diego Juarez a cargo del EMTURyC.

La postal de la Playa Popular con espacios vacíos en pleno enero todavía duele en los despachos oficiales y en los mostradores de la calle Güemes. Mar del Plata se asoma al fin de semana extra largo con una mezcla de ansiedad y escepticismo. Ya no alcanza con el "derrame" natural de turistas; hoy, el visitante que llega a "La Feliz" cuida el bolsillo al extremo y el sector privado lo sabe.
En los pasillos de las cámaras empresariales el murmullo es unísono: "No es solo que vino menos gente, es que el que vino no gastó", confiesan referentes del sector que prefieren el anonimato. Pero el malestar no es solo económico, es también político. Las miradas de desconfianza apuntan directamente al despacho del Sciolista Diego Juárez. En el corazón del sector turístico —hoteleros, gastronómicos y balnearios— se pone en duda la idoneidad del presidente del EMTURyC para el cargo. Los cuestionamientos por su "falta de pericia" para timonear no solo el sector, sino que ademas la crisis. Los rebotes internos son cada vez más ruidosos: le achacan una preocupante carencia de reflejos y una lectura errática del mercado en el peor momento posible.
En medio de este vacío de conducción, emerge una lógica de supervivencia propia entre los operadores: pararse ante lo mínimo e indispensable pero estar listos para un crecimiento dinámico y rápido. La estrategia hoy es el "blindaje" operativo: no sobredimensionar estructuras, pero tener la logística preparada para un efecto positivo que —entienden— podría darse de forma explosiva. "Hay que estar atentos; si esto arranca, tenemos que estar preparados para el salto, no podemos permitirnos que 'no funcione' por la falta de gestión que vemos desde el EMTURyC", deslizan con acidez desde el sector servicios.
¿Será este fin de semana el alivio necesario para aguantar el invierno o la confirmación de un cambio de ciclo y del agotamiento de una gestión que no hace pie? Por ahora, hay más interrogantes que certezas en una ciudad que parece estar siempre a examen, debatiéndose entre la austeridad obligada y la esperanza de un golpe de suerte que compense la falta de muñeca política.