El Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, anunció este jueves 25 de marzo que el Gobierno de la Nación está avanzando con un proyecto para concesionar por 30 años las Unidades Turísticas (UT) de Chapadmalal.
Durante la conferencia de prensa, Adorni sostuvo que “se busca atraer inversión privada que restaure y eleve la calidad del complejo para que pase a estar finalmente al servicio de la gente”.
Hace ya unos meses, la privatización de esta UT se veía venir. Su primer indicio fue la transferencia que realizó el Secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, Daniel Scioli, a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE). Hoy el Jefe de Gabinete confirmó su destino y su tiempo de concesión.
Desde el Gobierno se decía que la intención detrás de todo era “evitar la pérdida que ocasiona” la UT. Por el lado de los trabajadores que están en los complejos, dependen de las inversiones que hagan los privados.
Dentro del marco político del gobierno de Javier Milei, esto va acorde a todos sus ideales. Cortar de raíz algo que le genera pérdidas al Estado, pero tiene la contracara que el futuro de todos los trabajadores que están en las UT están en manos de los inversores.
Además de esto, el Ministro de Desregulación y Transformación, Federico Struzenegger elogió a todos los que estuvieron implicados en el proceso, a Daniel Scioli “por la firmeza para tomar la decisión”, y al director de la AABE, Nicolás Pakgojz, “por recoger el guante para la liquidación”.
También el Gobierno de Nación remarcó el comunicado de Federación Empresaria Hotelera Gastronómica en el cual estaban de acuerdo que el Estado no debería hacerse cargo de actividades que le corresponden únicamente a la esfera privada.
En cuanto a la rosca política del Concejo Deliberante, este tema sale a debate caliente entre los diferentes bloques para poder cruzarse contra aquellos que están a favor y en contra de la medida que anunció el tan polémico Jefe de Gabinete.
Además de esto, dentro de la conferencia de prensa, Manuel Adorni mencionó la polémica en la que se ve metido y dijo que “no tiene nada que esconder”, por lo que, si es que se somete a una entrevista, habrá que estar con la oreja parada para escuchar cada palabra que tiene que decir.