31 de marzo de 2026
CHICANA DELIBERANTE
La bandera de la discordia: cruces, chicanas y reproches en el Concejo
El expediente por el uso indebido de un símbolo patrio desató un fuerte enfrentamiento entre oficialismo y oposición. Entre acusaciones de “exceso” y “chicana política”, la iniciativa quedó en comisión y el debate sigue abierto.

La polémica por la bandera sublimada que fue izada durante el verano en Mar del Plata sumó un nuevo capítulo en el Concejo Deliberante, donde el expediente impulsado por la oposición derivó en un cruce político que expuso tanto diferencias de fondo como tensiones discursivas entre oficialismo y oposición. Lo que comenzó como una crítica por el uso indebido de un símbolo patrio rápidamente escaló hacia acusaciones de “chicana” y cuestionamientos sobre el rol del propio cuerpo legislativo.
La autora del proyecto planteó el debate en términos institucionales y buscó correrlo de lo anecdótico diciendo que “no hay aquí un error administrativo, una dificultad vinculada con un pequeño error de protocolo”. En esa línea, sostuvo que lo ocurrido afecta la legitimidad estatal “cuando el Estado no cumple, la verdad es que lo que se pierde es la legitimidad para pedir que los ciudadanos cumplan”. Por eso defendió la capacitación obligatoria para funcionarios, al señalar que “necesitamos reconstruir esa responsabilidad pública en relación a nuestros valores y a nuestros símbolos patrios”.
Sin embargo, desde el oficialismo salieron rápidamente a bajarle el tono a la iniciativa. El concejal Guido García, miembro del bloque de la Coalición Cívica, reconoció el hecho pero lo relativizó diciendo que “estoy absolutamente seguro y convencido que tanto el Intendente como las autoridades están capacitadas”. Además, marcó un límite a la propuesta al considerar que “plantear una necesidad de una capacitación para el Intendente en materia de respeto de los símbolos patrios me parece que podría llegar a ser un exceso”, y deslizó una crítica política al recordar situaciones dentro del propio. “Asistimos a una bandera argentina con una bandera de Palestina y no hicimos una alusión parecida” dijo Garcia.
El punto más álgido llegó cuando el expediente fue directamente calificado como una maniobra política. Desde distintos bloques se habló de un proyecto “reactivo basado en un hecho puntual que ya fue subsanado” y se avanzó aún más al definirlo como “una chicana disfrazada de proyecto”. En la misma línea, se impulsó una moción de archivo, bajo el argumento de que el tema estaba cerrado y que insistir implicaba sobredimensionar el episodio.
Lejos de retroceder, la oposición respondió con dureza y cuestionó el tono del debate argumentando que “estamos recortando, minimizando la discusión pública, trayendo chicanas de baja relevancia”. También apuntó contra las descalificaciones al Gobernador Provincial, Axel Kicillof ya que el oficialismo lo mandó con una fonoaudióloga para que “aprenda a hablar”. “No me parece que haga o dé cuenta de esta necesidad de manifestar quién sabe hablar y quién no” dijo la concejal de la oposición. Y redobló la apuesta al remarcar el impacto del hecho, ya que “resultó en una noticia nacional eso es lo que debería de generarnos a nosotros, al menos, preocupación”.