El presidente de la Asociación de Productores Frutihortícolas de General Pueyrredon dialogó con La Tecla sobre la situación del sector, los caminos rurales y la seguridad, entre otros temas.
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El titular de la Asociación de Productores Frutihortícolas de General Pueyrredón, Ricardo Velimirovich, dialogó con La Tecla. El referente habló sobre la situación del sector, los caminos rurales y la seguridad, entre otros temas.
-En la actualidad, ¿cómo se encuentra el sector?
-La verdad es que venimos con un descenso, pero no en la cantidad de productores, porque hacemos un trabajo social para tratar de no perder a nadie. Lo que sí ha disminuido es la producción, debido a una caída significativa del consumo. En los últimos años, además, enfrentamos un problema muy serio de costos: al haber poca comercialización y valores muy bajos, claramente se pierde capital. Por eso se ha sembrado mucho menos, aproximadamente un 20% menos de superficie, y no menos productores. Es importante aclararlo: no se pierde gente, sino variedades.
-¿Qué variedades fueron las más perjudicadas?
-Siempre la que más inversión requiere. A ver, normalmente la de mayor inversión es el tomate, el morrón, todo lo que se cultiva en invernadero. Calculá que un productor, para poder tener un invernadero, hoy necesita disponer de casi 25 mil dólares, más o menos, y además dentro hay que invertir un monto similar en producción. La verdad es que la producción está volviendo a prosperar en el campo, donde el costo del plantío es menor y también el riesgo. Al invertir menos y no poder venderlo, se arriesga menos. Lo que está ocurriendo es una especie de readaptación de los productores, pero se nota un estancamiento, porque Mar del Plata podría haberse desarrollado mucho más. Así que hoy nos encontramos con la problemática de simplemente sostenernos. Esto es lo que está sucediendo actualmente.
-La ciudad tiene el segundo cordón frutihortícola más grande de la provincia, ¿cuánto falta para poder llegar a ser primeros?
-La verdad es que eso se va a saber durante este año, porque se está haciendo un censo frutihortícola y ahora se va a realizar en Mar del Plata, por el Ministerio de Asuntos Agrarios de la Provincia. Creo que vamos a pasar a primer lugar, te lo digo por una estadística propia que vamos llevando y por conocer el cordón de La Plata. Pero va más allá de la competencia: no se trata de quién está primero o segundo, nuestra intención es que haya producción en nuestro país, que crezca. Y le digo por qué: la ciudad de La Plata está siendo llevada por la urbanización, algo que también nos preocupa porque aquí la urbanización crece sobre tierras productivas, y eso es un problema que debería discutirse en una mesa de diálogo donde los suelos estén protegidos para la producción. En Laguna de los Padres, por ejemplo, hay un loteo con reglamento que protege la producción, pero existen excepciones: estaciones de servicio, camping, centros recreativos y un polo logístico. Esto reduce el suelo productivo y luego se espera que ese suelo rinda igual, cuando debería haber un equilibrio entre urbanización y producción. Lo que ha sucedido este último año es que se hicieron emprendimientos como barrios privados que ni siquiera tienen cloacas; el desagüe terminará en los arroyos porque no hay otra solución. Se acercaron tanto a los productores que ahora ellos son vistos como el problema, cuando estaban antes. Esto no se debate adecuadamente, ni siquiera en el Concejo Deliberante. Es necesario revisar el COT y pensar en la ciudad completa: qué queremos y dónde ubicar barrios privados, para que el crecimiento no sea desordenado.
-¿Una reflexión sobre el sector?
- Si no valoramos a los productores como parte fundamental del partido, hay un problema. Se trabaja mucho, produciendo gran cantidad de alimentos en un espacio reducido, comparado con el sector extensivo, con menos hectáreas producimos más. La mayoría de las quintas tienen entre 80 y 100 años en el mismo lugar. Cuando se habla de producción sustentable, esta es la mejor que existe: la sustentabilidad es el tiempo. Quien produce en la misma tierra desde hace décadas lo hace porque cuidó el agua y el suelo; de lo contrario, los suelos estarían destruidos. El problema es el análisis parcial de Mar del Plata: se avanza sobre una parte sin considerar el conjunto. Necesitamos visión de futuro, inversión y planificación. Claramente, no hay una visión integral del cordón frutihortícola por parte de las autoridades.