9 de abril de 2026
ENFRENTAMIENTO
Presupuesto, fallos judiciales y cruces políticos: el debate por las tarifas de OSSE
En una tensa jornada en la comisión de Ambiente del Concejo Deliberante, el oficialismo y la oposición protagonizaron un duro enfrentamiento dialéctico en torno a la actualización tarifaria de Obras Sanitarias de 2024. Entre acusaciones de "mala fe" e "irresponsabilidad", el Ejecutivo logró archivar un proyecto que buscaba prever fondos ante un posible revés judicial definitivo.

El recinto de la comisión de Ambiente de General Pueyrredon se convirtió este jueves en el epicentro de una disputa política que, aunque centrada en expedientes administrativos, dejó al descubierto las profundas diferencias en la interpretación de la gestión pública y la realidad judicial del municipio. El eje del conflicto fue el expediente 1804/25, un proyecto de resolución impulsado por la oposición que solicitaba al Departamento Ejecutivo realizar adecuaciones presupuestarias para el ejercicio 2026. El objetivo era dar cumplimiento a la medida cautelar del Juzgado en lo Contencioso Administrativo N°1 de Mar del Plata, que oportunamente suspendió el aumento tarifario de OSSE aplicado en 2024. Sin embargo, en un contexto donde el presupuesto 2026 se encuentra aprobado y el fallo judicial permanece apelado por la comuna, la discusión derivó rápidamente en un intercambio de chicanas e ironías que elevaron la temperatura del debate.
Desde el inicio de la lectura del expediente, el oficialismo marcó su postura de enviar el proyecto directamente al archivo. El argumento central, esgrimido por los concejales que responden al Ejecutivo, se basó en que el municipio no puede reconocer tácitamente un fallo que todavía está bajo revisión en tribunales de alzada. El concejal Ariel Martínez Bordaisco, presidente del bloque de la UCR+Nuevos Aires, fue uno de los más vehementes al calificar la iniciativa opositora como un acto de "irresponsabilidad", señalando que presupuestar una devolución de fondos implicaría admitir la derrota en un proceso judicial aún abierto. El edil subrayó que el municipio está convencido de sus fundamentos y que actuar de manera preventiva, como sugería la oposición, perjudicaría la estrategia de defensa de los intereses locales.
La respuesta de la oposición no se hizo esperar. Desde AM-MDF se defendió la pertinencia del proyecto vinculándolo con "la transparencia y el derecho de la ciudadanía a saber qué sucederá con el cuestionado aumento del 142%". Además, se cuestionó la falta de explicaciones de los funcionarios de Obras Sanitarias durante el tratamiento del presupuesto y sostuvo que el planteo no buscaba "festejar" una derrota judicial, sino anticiparse a un escenario que podría ser financieramente complejo para las arcas municipales y para los propios vecinos. Según la visión del bloque, el fallo judicial evidencia irregularidades en los pasos administrativos que el municipio decidió ignorar, y advirtió que la "transparencia" debería primar sobre la confrontación política.
El debate alcanzó su punto más álgido cuando las formas técnicas se mezclaron con valoraciones personales. Ante la insistencia de la oposición por tratar el proyecto como un pedido de informes encubierto, el oficialismo endureció el tono. Martínez Bordaisco ironizó sobre el desconocimiento de la normativa por parte de sus pares, lanzando una de las frases más punzantes de la mañana: “Vayamos al reglamento, o a estudiar las normas administrativas que nos regulan”, disparó, tras apuntar que el expediente era una resolución y no una comunicación. En ese mismo sentido, y con un tono de fastidio ante los argumentos opositores, sentenció: “Estamos en la era de la posverdad, donde inventamos una propia realidad y decimos cosas que no coincidimos con los hechos”.
La tensión continuó en aumento con la intervención del concejal Julián Bussetti, presidente del bloque del PRO, quien se sumó a las críticas hacia el proyecto, tildándolo de tener “mala fe”. Esta caracterización fue rechazada de plano por la edil Eva Ayala (AM-MDF), quien calificó de "absolutamente irrespetuoso" el trato recibido en el recinto. Lejos de retractarse, Bussetti reafirmó su postura antes de proceder a la votación, rematando su intervención con una frase lapidaria: “Mala fe, mala leche y mal intencionado el proyecto”.
En este marco, el oficialismo hizo valer su mayoría para imponer el archivo del expediente, contando con el voto negativo de AM–MDF y las abstenciones del Frente Renovador (FR) y de Unión por la Patria (UP), cerrando así un capítulo que, si bien terminó en el archivo legislativo, promete seguir resonando en los pasillos judiciales de Mar del Plata.