La Tecla Mar del Plata
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El proceso de licitación para concesionar la Ruta 226 y otros tramos estratégicos del corredor Sur–Atlántico – Acceso Sur avanzó con la apertura de los sobres económicos, dejando a seis empresas aún en competencia. El consorcio integrado por Concret Nor, Marcalba, Pose y Coarco se posicionó en primer lugar, con una oferta de 997 pesos más IVA, mientras las demás propuestas oscilaron entre 1.057 y 1.322 pesos, según valores de julio de 2025.
El esquema de concesión apunta a trasladar la gestión y el mantenimiento de estas rutas al sector privado, sin financiamiento estatal directo, e incluye no solo el mantenimiento de la traza, sino también la ejecución de mejoras como pasarelas peatonales en Sierra de los Padres y la semaforización de la traza urbana de Tandil. Sin embargo, organizaciones locales como Estrellas Amarillas cuestionan los plazos para concretar estas obras, advirtiendo que durante el primer año solo habrá tareas de bacheo y mantenimiento general.
La licitación generó un nuevo conflicto entre el gobierno de Javier Milei y la Provincia de Buenos Aires, ya que Aubasa, la empresa estatal provincial, fue desestimada pese a presentarse como oferente. Funcionarios bonaerenses denunciaron falta de transparencia y solicitaron la intervención de veedores para supervisar la evaluación de las ofertas. El ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis, advirtió sobre cambios en los pliegos y decisiones que podrían marcar arbitrariedad en la asignación de concesionarios.
La licitación forma parte de un plan más amplio del gobierno nacional para concesionar más de 1.800 kilómetros de rutas nacionales, en un modelo que prioriza inversión privada y busca garantizar obras y servicios con foco en seguridad vial y conectividad logística. A pesar de los reclamos, Concret Nor y su consorcio lideran la competencia, mientras Nación y Provincia mantienen sus diferencias sobre la transparencia y el control del proceso.