27 de abril de 2026
MANIFESTACIÓN TARDÍA
Otra manifestación del SIVARA frente el municipio fortalece al relato oficialista
La misma escena del miércoles pasado se volvió a repetir al frente del palacio municipal. Música, choripanes y ventas ambulantes, no hacen otra cosa que fortalecer el relato del oficialismo y generar dudas sobre el sindicato.

Una nueva manifestación del Sindicato de Vendedores Ambulantes de la República Argentina (SIVARA) se realizó este lunes frente al Municipio de General Pueyrredon. La protesta replicó la dinámica del miércoles pasado y, lejos de modificar el escenario, terminó reforzando el discurso del oficialismo.
Desde temprano, un grupo más numeroso que en la convocatoria anterior se concentró frente al palacio municipal. Hubo música, venta de comida y consignas que se extendieron durante varias horas, en una escena que el gobierno local viene cuestionando abiertamente.
En ese contexto, el secretario general del sindicato, Walter Rivero, aseguró ante los presentes y algunos medios que mantuvo conversaciones con un concejal que estaría dispuesto a acercar una solución al conflicto. También desmintió versiones sobre posibles amenazas provenientes de feriantes de Plaza Rocha.
Sin embargo, en los pasillos del ámbito legislativo niegan que haya existido una reunión formal con el dirigente o su entorno. Esa contradicción deja en una zona de incertidumbre el planteo del SIVARA y debilita su posición pública.
Para el oficialismo, este tipo de manifestaciones no hace más que reforzar su narrativa, la necesidad de ordenar el espacio público y limitar actividades que consideran irregulares. En ese marco, cada nueva protesta es leída como una confirmación del diagnóstico oficial.
Mientras tanto, persisten versiones sobre posibles nuevas medidas de los vendedores ambulantes, entre ellas la instalación a lo largo de la avenida Pedro Luro como forma de presión. A dos semanas del operativo que desalojó la zona de la Bristol, la presencia de feriantes en sectores como las escalinatas y el área del skatepark indica que el conflicto sigue abierto.
En ese escenario, el SIVARA enfrenta un problema adicional, ya que sus acciones, lejos de generar consenso, parecen contribuir a consolidar el posicionamiento del gobierno y a profundizar el rechazo de un sector de la ciudadanía.