29 de abril de 2026
¡TURSIMO SOCIAL, AFUERA!
Adorni redefine el futuro de las UTF de Chapadmalal
La gestión nacional confirmó que busca eliminar el turismo social y avanzar en la concesión del histórico complejo de Chapadmalal. Mientras promete “elevar la calidad”, los datos oficiales muestran una fuerte caída en la llegada de visitantes a Mar del Plata.

El Gobierno nacional dio un paso más en su política de retiro del Estado en materia pública al confirmar que busca eliminar el esquema de turismo social y avanzar con la concesión privada de la Unidad Turística Fiscal de Chapadmalal, uno de los emblemas históricos del acceso popular a las vacaciones en Argentina.
La definición fue ratificada por el jefe de gabinete de ministros, Manuel Adorni, quien planteó la necesidad de “suprimir las responsabilidades del Estado nacional vinculadas al turismo social” y avanzar hacia un modelo que permita “elevar la calidad” del complejo mediante inversión privada.
El planteo oficial se inscribe en una lógica más amplia de reestructuración del rol estatal, donde la administración de bienes públicos pasa a manos privadas bajo criterios de eficiencia y reducción del gasto. En ese marco, la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) ya trabaja en estudios técnicos para definir el futuro del predio, aunque todavía no hay una concesión formalizada.
Desde el Gobierno sostienen que la concesión permitirá mejorar la infraestructura y optimizar recursos. Sin embargo, la contracara es evidente, ya que el nuevo esquema apunta a un modelo más orientado al mercado, que difícilmente mantenga el carácter inclusivo que definió históricamente al complejo.
Más allá del debate ideológico, los efectos económicos ya comenzaron a sentirse. Según datos oficiales, el cierre de Chapadmalal y la paralización del turismo social provocaron que Mar del Plata pierda más de 100 mil turistas en los últimos dos años. Las cifras reflejan un desplome abrupto en la cantidad de visitantes alojados en el complejo, en el marco de las restricciones aplicadas por la actual gestión.
El impacto no es menor para una ciudad cuya economía depende en gran parte del turismo, y donde el flujo constante de visitantes, incluidos los contingentes del turismo social, sostenía empleo, consumo y actividad durante todo el año.
Así, Chapadmalal, ubicada a 30 kilómetros de Mar del Plata y concebida como símbolo del acceso al descanso, enfrenta una transformación estructural que reabre un viejo debate: ¿Qué va a pasar con el complejo de chapadmalal? ¿Cuándo producirá ganancias y trabajo?