30 de abril de 2026
LEGISLATURA
Parálisis legislativa: negocian y el Senado calienta motores para la semana entrante
Sin comisiones ni sesiones ordinarias, la Legislatura bonaerense sigue paralizada y acumula proyectos sin tratamiento. Hoy podrían definirse acuerdos clave en el oficialismo que habiliten una sesión en el Senado la semana próxima, con Magario como posible árbitro.

La Legislatura bonaerense atraviesa un virtual congelamiento institucional que ya impacta de lleno en la agenda política del oficialismo y la oposición. Sin comisiones constituidas ni sesiones ordinarias en marcha, el circuito parlamentario está bloqueado y acumula proyectos sin tratamiento a un mes de iniciado el período legislativo.
En ese contexto, el Gobierno de Axel Kicillof ve demoradas iniciativas centrales, como la ley de producción pública de medicamentos, mientras que la oposición tampoco logra avanzar con sus propias propuestas vinculadas a reformas electorales, el funcionamiento del IOMA o cambios en materia judicial.
El problema de fondo es estructural: sin comisiones activas, los expedientes no pueden ser girados ni debatidos. La consecuencia directa es una Legislatura sin dinámica, con temas sensibles en materia de seguridad, salud y educación completamente paralizados, mientras crece el stock de proyectos ingresados.
El Senado aparece como el escenario donde podría destrabarse parcialmente la situación. Las negociaciones dentro del oficialismo —particularmente en Fuerza Patria— se concentran en la integración de comisiones clave como Legislación General, Presupuesto y Asuntos Constitucionales, piezas centrales para reactivar el funcionamiento parlamentario.
Según fuentes legislativas, hoy podría ser un día determinante para ordenar ese esquema. Si hay acuerdo interno, no se descarta que el Senado convoque a sesión para el próximo jueves, lo que marcaría el primer movimiento concreto para salir de la parálisis.
La disputa interna dentro de Fuerza Patria es el principal cuello de botella. Los tres sectores —el MDF, el Frente Renovador y La Cámpora— negocian la distribución de espacios en comisiones estratégicas, en una pulseada que combina volumen político, territorialidad y proyección electoral.
En ese tablero, la vicegobernadora Verónica Magario aparece como una figura con capacidad de arbitraje. Ante la falta de consenso pleno, crece la hipótesis de que sea ella quien termine de ordenar la integración de comisiones y fuerce una salida que habilite el inicio de la actividad legislativa.
Mientras tanto, en Diputados los avances son parciales y sin formalización. La conducción de la Cámara baja espera definiciones políticas más amplias antes de oficializar el esquema de comisiones, en un escenario atravesado también por tensiones en bloques opositores como La Libertad Avanza.
Con mayo a la vuelta de la esquina y sin señales de normalización, la Legislatura bonaerense se encamina a profundizar su inactividad. La posibilidad de una sesión en el Senado el próximo jueves aparece, por ahora, como el primer test real para saber si el sistema político logra destrabar un funcionamiento que hoy está completamente empantanado.