12 de mayo de 2026
EN PROBLEMAS
Sin producción hasta noviembre: Loma Negra apaga su horno y crece la incertidumbre
En Olavarría, la histórica cementera suspende la producción por varios meses debido a los grandes costos del gas por el invierno y la gran cantidad acumulada de insumos. Sigue la crisis en la construcción a nivel nacional y provincial

La caída de la actividad en la construcción volvió a impactar de lleno en la industria pesada bonaerense. La empresa Loma Negra decidió suspender la operación de uno de sus principales hornos en la planta L’Amalí, ubicada en Olavarría, en una medida que se extendería hasta noviembre y que encendió alertas en el sector productivo y sindical.
Según confirmó la compañía, el freno responde a un combo de factores económicos: el elevado costo del gas durante el invierno y la acumulación de grandes volúmenes de insumos producto de una sobreproducción registrada meses atrás. Desde la empresa señalaron que se trata de una adecuación de la producción al contexto energético y a la actual demanda del mercado.
El horno principal permanecerá fuera de funcionamiento durante aproximadamente seis meses, una duración que excede ampliamente las habituales paradas técnicas. En condiciones normales, este tipo de interrupciones por mantenimiento ronda poco más de un mes.
Desde la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA) de Olavarría advirtieron que la extensión anunciada no tiene antecedentes recientes. El sindicato sostuvo que las tareas técnicas podrían realizarse en menos tiempo, pero que la decisión empresarial está vinculada al enfriamiento de la construcción y a la paralización de la obra pública nacional.
Actualmente, en el complejo industrial se almacenan más de 700 mil toneladas de clínker —el insumo base para la producción de cemento portland— fuera de los silos, volumen suficiente para sostener la elaboración de cemento aun con uno de los hornos apagados.
La planta funciona con dos líneas principales: mientras una quedará detenida hasta fin de año, la segunda también interrumpirá su actividad entre mayo y junio, con expectativa de reanudación hacia julio.
El freno productivo se da en un escenario contradictorio para el sector. Aunque algunos indicadores mostraron leves señales de recuperación mensual, la actividad continúa por debajo de los niveles del año pasado.
Los despachos de materiales para la construcción apenas registraron una mejora marginal en el primer cuatrimestre de 2026 respecto del mismo período de 2025. En paralelo, las ventas de cemento retrocedieron en abril tanto en comparación con marzo como en términos interanuales, reflejando una demanda todavía débil.
Este panorama genera incertidumbre en toda la cadena industrial vinculada a la obra privada y pública, especialmente en ciudades altamente dependientes de la actividad cementera como Olavarría.
La decisión productiva llega pocas semanas después de un cambio clave en la conducción empresaria. Tras la salida del grupo brasileño Camargo Correa, el control accionario pasó a manos del empresario argentino Marcelo Mindlin, quien asumió la presidencia de InterCement y de Loma Negra.
La nueva estructura societaria quedó integrada mayoritariamente por capitales vinculados a Mindlin y fondos internacionales de inversión, marcando el regreso de conducción local en la principal cementera del país luego de dos décadas bajo control extranjero.
Mientras la empresa apuesta a reorganizar costos y producción, en Olavarría crece la preocupación por el impacto económico y laboral que podría generar un parate industrial prolongado en una de las plantas más importantes del entramado productivo bonaerense.