En el gobierno bonaerense culpan a La Cámpora por el incidente
En voz baja, cerca de Kicillof acusan a la línea interna en pugna con el MDF de ir a “pudrirle” el acto al Gobernador. También hay bronca con el intendente Alak.
Aunque on the record el kicillofismo minimiza la importancia de lo ocurrido, cuando el micrófono se apaga no dudan en señalar a la línea interna que responde a Máximo Kirchner como responsable del áspero momento que se vivió en el Teatro Coliseo Podestá mientras el Gobernador pronunciaba su alocución.
Un grupo de militantes empezó a exigir en alta voz que Kicillof pidiera la liberación de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, sometida a la pena de prisión domiciliaria en su departamento del barrio porteño de Constitución. Uno de ellos desplegó una bandera en la que se leía el lema “CRISTINA LIBRE”.
La interrupción (que no llegó a serlo, pues Kicillof siguió hablando como si nada ocurriera) fue respondida por otros militantes que empezaron a cantar “Axel presidente”, luego de que uno de ellos argumentara que la liberación de CFK sólo iba a ser posible si el mandatario de Calle 6 llega a la presidencia de la Nación el año que viene.
Todo duró muy poco porque la seguridad escoltó a los autores de la protesta fuera del salón. Pero cerca de Kicillof mastican bronca contra La Cámpora. Y también contra el intendente platense, Julio Alak, a quien atribuyen responsabilidad por lo ocurrido.