La Tecla Mar del Plata
Todos los derechos reservados
La avanzada del gobierno de Javier Milei sobre el régimen de Zona Fría volverá este miércoles al centro de la escena política nacional y encendió todas las alarmas en Mar del Plata. La Cámara de Diputados de la Nación debatirá el proyecto impulsado por La Libertad Avanza que busca recortar el beneficio tarifario para millones de usuarios y que, de aprobarse, impactará de lleno en los hogares marplatenses en pleno invierno.
La iniciativa oficialista apunta a reformular el esquema vigente y limitar el subsidio únicamente a sectores vulnerables incluidos dentro de los Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). En la práctica, implicaría que una enorme cantidad de usuarios de General Pueyrredon deje de recibir el descuento del 30% en las facturas de gas, mientras que los sectores de menores ingresos conservarían el beneficio del 50%.
La discusión llegará al recinto en una sesión especial pedida por el oficialismo, donde también aparecen en agenda la denominada “Ley Hojarasca” y otros proyectos económicos. Sin embargo, el capítulo que más preocupación generó en la Costa Atlántica es el que modifica el Régimen de Zona Fría, ampliado en 2021 mediante la Ley 27.637.
Actualmente, cerca de 260 mil hogares de General Pueyrredon reciben el subsidio. Según estimaciones que circulan entre dirigentes y entidades locales, si prospera la reforma impulsada por el Ejecutivo nacional, las facturas podrían sufrir incrementos de entre el 30% y el 100%, dependiendo de cada caso y del nivel de consumo.
Desde el Gobierno nacional sostienen que la ampliación del régimen realizada hace cuatro años “desnaturalizó” el sistema original y generó un fuerte incremento del costo fiscal. La secretaria de Energía, Carmen Tettamanti, defendió el proyecto al afirmar que “los recursos deben destinarse exclusivamente a quienes lo necesitan”.
El oficialismo calcula que la reforma permitiría un ahorro de entre 200 mil y 460 mil millones de pesos y argumenta que el nuevo esquema garantizaría una “segmentación socioeconómica más eficiente”. La iniciativa propone volver prácticamente al régimen original, manteniendo el beneficio pleno para Patagonia, Malargüe y la Puna.
Pero la reacción política y social no tardó en llegar. En Mar del Plata, distintos sectores comenzaron a expresar públicamente su rechazo al proyecto. Referentes del radicalismo, el kirchnerismo, el kicillofismo y el Frente Renovador coincidieron en cuestionar una medida que consideran “un golpe al bolsillo” de los marplatenses.
También se pronunciaron entidades sindicales y organizaciones civiles. La CGT regional y la Liga de Amas de Casa advirtieron sobre el impacto que tendría la quita del subsidio en una ciudad atravesada por bajos salarios, alta informalidad laboral y un clima donde el gas resulta indispensable durante gran parte del año.
La discusión además escaló al ámbito institucional local. En el Concejo Deliberante de General Pueyrredon se presentaron iniciativas para manifestar preocupación por el avance del proyecto y reclamar que la ciudad continúe dentro del régimen de Zona Fría. Y que este miércoles, a las 11, se estarán tratando los expedientes en la comisión de Industria, que preside el edil del Frente Renovador, Juan Manuel Cheppi. A eso se suman campañas impulsadas por la Defensoría del Pueblo local para reunir firmas en rechazo a la medida.
El debate también abrió tensiones en distintas provincias. El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, calificó como “una locura” la eliminación del beneficio y alertó sobre el impacto en más de 688 mil hogares cordobeses. Desde San Luis también advirtieron sobre fuertes aumentos en las boletas de gas y reclamaron a sus legisladores que frenen la reforma. En paralelo, el gobierno de Axel Kicillof ya anticipó que analiza recurrir a la Justicia si prospera la iniciativa libertaria.
Mientras tanto, en el Congreso el oficialismo negocia voto por voto. La Libertad Avanza llegará a la sesión con un margen ajustado y busca garantizar el quórum con el apoyo de bloques dialoguistas y aliados provinciales. La votación aparece abierta y el resultado todavía es incierto.
Para Mar del Plata, el desenlace no será un dato menor: el proyecto podría redefinir el costo del invierno para miles de familias de la ciudad.