Apps
Miércoles, 27 mayo 2026
Argentina
27 de mayo de 2026
EL DILEMA DE KICILLOF

Es con ella, sin ella o a pesar de ella

El Gobernador entiende que su carrera presidencial necesita a todos adentro, incluso con Cristina Fernández, pese a la interna y a que hay voces que le recomiendan emanciparse definitivamente

Es con ella, sin ella o a pesar de ella
Compartir

Voces de adentro y de afuera le plantean a Axel Kicillof un dilema que él parece (o finge) no tener, y tampoco aparece en el horizonte una resolución clara a un problema expresado en forma de interna política y de inacabada profundidad. Eso sí, deberá quedar zanjado antes del próximo turno electoral. ¿Es con Cristina, sin Cristina o a pesar de Cristina que Kicillof tendrá que llevar adelante su sueño presidencial? Una dicotomía que divide aguas, incluso dentro del propio Movimiento Derecho al Futuro (MDF).

“Es con ella, seguro, porque los que estuvimos en el 23 tenemos que estar todos, e incluso ampliar eso”, dicen desde el entorno del Gobernador, con la esperanza de que los escarceos con La Cámpora encuentren un freno en el pragmatismo de Cristina Fernández y en la coincidencia de un proyecto de gobierno antagónico al de Javier Milei. “Acá no sobra nadie”, suelen repetir en la Gobernación, a la vez que los ministros tienen el mandato de decir que “Axel no está en ninguna interna, serán otros los que foguean esa interna”, sectores a los cuales recomiendan “dejar de lado el egoísmo”.

SIN ELLA

La disyuntiva se le plantea al Gobernador incluso desde adentro. Julio Bárbaro, viejo lobo del peronismo y de lengua filosa, se reunió con Kicillof el jueves de la semana pasada. Es de los que le recomienda cortar los lazos definitivamente y no abona la idea de quienes aseguran que el peronismo necesita a todos adentro para poder ganar la elección que viene. “Eso es mentira, es un invento. Las divisiones son cargas, no pedazos. El otro día, en Parque Norte, se reunió el tren fantasma; y eso espanta. Si bajás a Capitanich ganamos Chaco, cuando Rossi se baja de Santa Fe ganamos Rosario. Si no queremos ver no veamos”, asegura.

Incluso, minimiza el rol del kirchnerismo en las elecciones bonaerenses, donde el sector fue clave hasta ahora.  “Con el menemismo también se ganaban elecciones, pero hay un momento en que se acaba. Y acá está a la vista que se acabó. La elección de Cristina a nivel nacional fue patética. Poner a Cristina a manejar el país fue regalarle a Milei el poder, y lo estamos pagando”, dispara. Con esos argumentos, Bárbaro recomienda que es sin ella.

Kicillof escucha, ni descarta ni aprueba. Deja decantar las cosas. Ha sido su política desde el comienzo de la campaña 2019. Hasta ahora es una fórmula que le funcionó, pero la carrera que viene exige un poco más de riesgo. Como dice el analista político Gustavo Marangoni, si el mandatario bonaerense quiere tener chances ciertas de pelear la presidencia de la Nación deberá diseñar una campaña en la cual la dicotomía “sin ella, con ella y a pesar de ella” forme parte de un combo. Casi un desafío a las leyes de la práctica política que desde el propio kicillofismo aceptan como válido, sin dejar de reconocer que es muy difícil llevarlo a la práctica. 

Una de las razones por las cuales necesita distancia es que buena parte de la sociedad, sobre todo en el interior del país y en la mirada de los medios nacionales, Kicillof tiene una fuerte ligazón con el kirchnerismo, basada en el pasado de carne y uña con Cristina. Aceptan en el entorno del Gobernador que el recuerdo del gobierno de Alberto Fernández está fresco, y es todo un desafío mostrar que si llega a la presidencia no será otro Alberto. Por eso también la pelea con La Cámpora. Desde la visión kicillofista, los chicos quieren un delegado en el Gobierno “y eso no puede volver a pasar”. Pero aclaran que tampoco significa descartar a la expresidenta sino encarar una etapa superadora.

En el MDF está claro que el lema “Cristina libre” de ninguna manera puede ser parte de una campaña donde el eje debe pasar por la confrontación de modelos y proyectos. Para La Cámpora es casi un lema innegociable. “Podemos discutir qué hacer con la Justicia, plantear que debe modificarse el sistema judicial; por ahí debe ir la discusión, porque con esta Justicia nadie trabaja tranquilo, sino pregúntenle a Adorni”, aseveran en el kicillofismo, e invitan a confluir en un programa de gobierno que le plantee a la sociedad temas centrales como déficit, deuda, dólar, importaciones, empleo, subsidios y demás.

CON ELLA

El consultor Artemio López, alineado a Cristina, descarta cualquier opción que no sea con ella como conductora, desestima un intento de conformación política que explore colarse por el medio de la grieta, y dice que el armado de Kicillof busca ese camino. “Observo que la estrategia de la provincia de Buenos Aires está tratando de ocupar el centro político. Es la misma estrategia que realizó en su momento Larreta y perdió el interna con Bullrich, y la realizó Alberto Fernández e hizo un gobierno muy defraudatorio. Por lo tanto, la ocupación del centro me parece que es un efecto de consultoría. El centro político es insustancial, no existe. En una sociedad polarizada, lo que existen son dos centros, los centros de cada uno de los polos en que se polariza la sociedad”, remarca. 

En un trabajo minucioso con datos históricos, Artemio sentencia que “la sociedad política se comportaba de una manera relativamente estable” porque salvo excepciones como las de Bernardo Grinspun durante el gobierno de Raúl Alfonsín, “el modelo neoliberal no tuvo interrupción ninguna”, hasta que llegaron los gobiernos de Néstor y Cristina. “A partir de ahí, la sociedad retoma los niveles de polarización que existían durante el peronismo bautismal, y la confrontación de proyectos es ya insoslayable. Por lo tanto, pretender estar en el medio de una contradicción irreconciliable es un absurdo. Política y conceptualmente no tiene ningún sustento”, asevera. “Eventualmente, uno puede ocupar el centro de uno de los polos de la confrontación central, pero de ninguna manera el centro de entre ambos polos, porque eso o es insustancial”, subraya.

Para el analista, uno de esos polos de la contradicción es ocupado por Milei, y el peronismo en su conjunto debe acaparar el otro, donde el centro es la expresidenta, “frente a una sociedad que no admite una estrategia que pretenda ir por el centro de dos modelos antagónicos”. Paradójicamente, desde el gobierno bonaerense coinciden que no hay opción por el medio y que 2027 se resolverá entre dos polos opuestos. También concuerdan en la necesidad de encontrar un modelo y un programa de gobierno convocante y contrario al libertario.

“Esta Argentina deja afuera a la mitad de sus habitantes y tenemos que construir una alternativa, y en eso no puede faltar la referente más importante que tiene el peronismo”, dice una voz alineada al Gobernador. En el espacio afirman: “Es con todos adentro, y además hay que ampliar. Después discutamos en qué condiciones”. Y subrayan: “Sin Cristina es la ancha venida del medio, y no hay nada en el medio”. 

De última, creen, la expresidenta podría aislarse sola si no coincide en el programa y las condiciones de gobernabilidad. Porque algo aseguran tener claro calle 6: antes de arrancar el gobierno deben precisarse los límites y qué rol ocupará cada uno, “ni puede haber cartitas cuando algo no gusta”.

A PESAR DE ELLA

Ampliar la oferta también cuenta con el límite que algunos espacios, hoy diseminados tras la implosión de todas las opciones de centro, ponen sobre el kirchnerismo duro. Así como desde el kicillofismo acusan a La Cámpora de egoísta, porque entienden que obstaculiza la ambición presidencial en el afán de buscar un candidato condicionado, también reclaman apertura y reflexión a sectores del peronismo que se alejaron, y hasta radicales a los que buscan sumar. “El tema es ampliar, y no es a pesar de ella, los demás también tienen que perder un poco el egoísmo, a partir de darse cuenta del momento en el que estamos”, reflexiona un ministro. 

Para el kicillofismo, salir del “a pesar de”, significa entrar en una etapa de superación, entendiendo que al pasado se lo reivindica pero debe avanzarse, entrar en una nueva etapa. “En el 19 decíamos ‘vamos a volver’, pero ahora no tenemos a dónde volver. Al 2015 no podemos volver porque pasó una década, el país cambió, la sociedad cambió; y al 2019-23 no podemos volver porque ese proyecto fracasó. Tenemos que caminar hacia otra cosa”, analiza una voz del Gobierno bonaerense.

Entienden en calle 6 que la interna es porque el gobernador no se supedita a las órdenes de Máximo Kirchner, y por eso tratan de evitar embarrarse en ese juego, aunque no siempre lo logran. Es también una forma de demostrar, por parte de Kicillof, que si es elegido no será otro Alberto. Pese a que el mandatario ha cedido cajas, ministerios y lugares de poder a La Cámpora que siguen siendo intocables y no los reclama, como sí le piden algunos en el MDF. La idea de que si despide a alguien de Cristina empuja una ruptura que no desea sigue tan latente como el primer día.

¿Cómo sortear el rechazo que Cristina tiene en algunos sectores de la sociedad para erigirse como candidato sin que ello le juegue en contra?. La respuesta del kicillofismo es: “Que Axel sea el kirchnerista permitido, que es lo que logramos en la provincia de Buenos Ares, que el interior, refractario al kirchnerismo, se permitiera votar a un candidato 
kirchnerista”.  

Gustavo Marangoni
Es con, sin y a pesar de ella 

Frente al dilema “con ella, sin ella y a pesar de ella”, inicialmente Axel Kicillof tiene que afirmar su voluntad sin ella, porque debe mostrar que está libre de cualquier tutelaje, de cualquier condicionamiento.

De alguna manera, los tres candidatos anteriores del peronismo tuvieron siempre la sombra de Cristina, la necesidad de la autorización de Cristina, la venia de Cristina, y en dos casos resultaron derrotas: 2015 y 2023. Y en el otro fue una victoria, pero que trajo aparejada la debilidad de la presidencia de Alberto Fernández. Entonces, en principio, Kicillof tiene que arrancar la campaña sin ella. 

Luego, más cerca del cierre, tendrá que hacerla a pesar de ella, y deberá llegar a algún tipo de entendimiento, que podría ser una competencia interna, veremos si en forma de PASO o de otro modo, porque las audiencias de ambos se solapan, son las mismas. Las distintas encuestas muestran que tienen la misma base. Esas diferencias entre Cristina y Axel son más una cuestión de dirigentes que una cuestión de las propias bases, que lo que quieren, obviamente, es imponerse a Milei. 

Y finalmente, será con ella, pero no sé si con ella en el lugar central que aspira el cristinismo. “Cristina libre” es una consigna que probablemente el peronismo no pueda ignorar, pero que necesariamente no tiene que ocupar el centro de la escena, porque las demandas de la sociedad, mirándolas con ojos del presente y proyectando el futuro, pasan por la agenda cotidiana, por el ingreso, por la estabilidad, por la posibilidad de llegar a fin de mes, por las cuestiones vinculadas al empleo. 

Llevar como bandera principal el tema de Cristina libre, como ambiciona el kirchnerismo, o como chicanea bien por izquierda Myriam Bregman, no es algo que pueda hacer el candidato del justicialismo el año que viene. 

Creo que lo que va a tener que hacer Kicillof es exactamente eso, ir alternando cada una de esas posiciones.

Julio Barbaro
"Kicillof no tiene que ser sumiso, su desafío es no ser el pasado"

-Usted dijo “para ser hombre hay que dejar de ser hijo”. ¿Si Kicillof no se separa de Cristina no tiene posibilidades?

-No. Como Cristina y Néstor si no se separaban de Menem no la tenían, y Menem nos ganó 30 a 22. Y después si no se separaban de Duhalde. La historia es palpable. Kicillof le ganó por 14 puntos al Gobierno el año pasado, después toma Cristina las riendas y perdemos en todo el país. 

- ¿Qué le diría a Kicillof para que se emancipe de una buena vez? 

-Se tiene que sacar de encima a Massa también, que es una mancha difícil.  Hay una cosa de Kicillof que asumen hasta (Carlos) Pagni y (Andrés) Malamud, que es absolutamente decente. Esa decencia la tiene que convertir en soledad, porque si a esa decencia le sumás a Massa quedás preso, la decencia no vale nada. Cuando Menem nos gana 30 a 22 yo estaba con Néstor, y a ese 30 lo hicimos mierda, porque ese 30 espantaba 70. Y ahora el 20 espanta 80. La gente votó a Milei para huir del pasado y el desafío de Kicillof es no ser el pasado. La Cámpora es un montón de empleados públicos, que sirvió para que digan que el Estado estaba sobre saturado. Decime uno que lea y escriba, que piense. Yo me crie en debates ideológicos, nunca vi boludos como estos. (Héctor) Cámpora era un pelotudo infernal, y si vos te ponés el nombre de un boludo es porque decidís que la estupidez es el destino que elegiste. 

-O sea que la recomendación es que la juegue solo.

-Creo que lo primero que tiene que decir es “debemos ser adversarios y no enemigos, y sea gobierno u oposición voy a hablar con el otro”. La democracia entre enemigos no se inventó. Y en eso se equivocó mucho mi amigo Néstor, porque hicimos una secta y terminamos perdiendo. Kicillof no tiene que ser sumiso, porque si no desaparece el peronismo, nos vamos a casa. 

-¿Es la única alternativa que tiene el peronismo?

-Que yo sepa…  A (Sergio) Uñac lo conozco, y si encontrás uno más boludo pisalo que es un bicho, da pena. Podría ser (Martín) Llaryora, porque el gringo Schiaretti es un hijo de De la Sota que nunca aprendió a ser él. Yo me crie en esto, no me van a contar cómo es. Nosotros tuvimos que matar a Saadi, porque si no no volvíamos a ser poder, y después hubo que matar a Duhalde y ahora hay que matar a Cristina. Matar significa correr; se pueden correr por dignidad si tienen grandeza, o si no hay que correrlos a garrotazos. Ahora no hay discusiones, hay irracionalidad, hay una voluntad de suicidio de tipos que quieren seguir currando, y para currar son mejores los liberales. Pero hay un tema más profundo: los gorilas siempre fueron los dueños de la guita y nosotros del pensamiento, hoy ellos tienen la guita y la idea. Estamos cagados, porque no hay pensamiento peronista. No hay pensamiento, porque la secta tiene fanatismo, no tiene ideas.

Artemio López
"Lo que hay que hacer es asumir el liderazgo de Cristina"

-¿Qué opina de los que dicen que Kicillof debe distanciarse definitivamente de Cristina Fernández?

-Es un error político enorme, porque el liderazgo que ejerce Cristina para un conjunto importante del movimiento peronista, y de la población en general, es insoslayable. La prueba de la proscripción y el apresamiento me releva de todo comentario. Si alguno tiene dudas sobre la potencia de Cristina, que observe cómo la tratan los sectores de poder. Y desde el punto de vista conceptual, es otro error aún más importante, porque es suponer que una sociedad polarizada admite tener chances electorales ocupando el centro. 

-¿El peronismo tiene chances si algún sector se queda afuera?

-El peronismo no tiene chances si algún sector se queda afuera, pero la condición necesaria es que los sectores que se unifiquen tengan un programa en común. Y en el peronismo el programa se encarna en figuras concretas. Hoy este liderazgo lo lleva adelante Cristina Fernández. Si hubiera algún desgajamiento por problemas personales, egos, que no hay que descartar nunca en política, eso sí le quitaría chances. Ahora, si los que se quedan afuera son, desde el punto de vista del proyecto y la aceptación del liderazgo de Cristina, antagónicos o refractarios, no sufriría ningún debilitamiento. Hay que terminar con la ilusión jurídica de que dentro del peronismo conviven proyectos antagónicos. La consigna que mejor lo definió fue unidad hasta que sirva, no hasta que duela, porque el exceso de unidad también puede provocar efectos muy negativos. La última experiencia del Frente de Todos lo muestra, no había proyectos unificados. 

-¿Cómo ve la interna en la provincia de Buenos Aires entre el Gobierno y La Cámpora?

-Yo no le tengo miedo a las internas. En el peronismo la interna es insoslayable. Lo que sí pretendo en la interna es que se confronte dentro de un espacio común, que compartan el liderazgo y el proyecto. Los sectores deben coincidir en modelos de país y en aceptar el liderazgo que hoy representa Cristina Fernández. Si eso se cumple la interna entre el Gobierno de la Provincia, La Cámpora y otros sectores debiera ser lo más cuidada posible, pensando que luego va a tener que volver a unificarse el espacio. 

-¿Las diferencias sólo se solucionan si Kicillof se reúne con Cristina?

-La reunión no es una categoría política, lo que hay que hacer es asumir el liderazgo de Cristina. Esto no es una especie de té canasta donde hay que 
reunirse para tomar el té y jugar al truco. Lo que hay que asumir es un liderazgo, una unificación de tipo política, después de la reunión personal o no, no me parece 
sustancial.

-¿El peronismo tiene una crisis de candidatos para el 2027?

-Tiene la crisis de candidatos que tiene una fuerza política que realizó una gestión defraudatoria en su último tramo de responsabilidad ejecutiva, y tiene su liderazgo proscripto y en una prisión injusta. Por lo tanto, es lógico que tenga crisis de representación y de candidato. En la medida en que la fuerza no reconozca el liderazgo de Cristina, la crisis de representación y, por lo tanto, de candidato, se va a instalar. Sabemos que el peronismo sin el reconocimiento de un liderazgo es un gigante invertebrado. Lo fue, lo es y lo será. 

Miran la pelea entre los primos con pochoclo y desde el balcón

En el Frente Renovador mantienen el mismo posicionamiento y no se mueven ni un centímetro en medio de la interna entre el kicillofismo y el kirchnerismo. La orden de Sergio Massa a su tropa es no meterse en las rencillas y colocar en agenda temáticas que contengan demandas de la sociedad.

“Nosotros no vamos a pagar divorcios ajenos”, es una frase que reiteraron desde las filas del massismo ante la consulta sobre cómo evalúan el enfrentamiento interno en el peronismo. Asimismo, indicaron: “Sergio dejó claro que no iba a ceder ni perder poder por conflictos que no le corresponden”.

En ese sentido, sotuvieron que “el peronismo siempre tiene que tener un plan y una estrategia con la mirada puesta en solucionar problemas de la gente”. Entonces, remarcaron que deben “tener la capacidad de ampliar, de buscar nuevos actores y nuevas coaliciones” porque consideran que el justicialismo no debe caer en ser una fuerza provincial bonaerense en “lugar de ser una potencia nacional”.

Desde el Frente Renovador también cuentan que Massa dialoga con todos los sectores más allá de Fuerza Patria. Que se encuentra activo en función del contexto de crisis económica y de un gobierno nacional que no está en su mejor momentos. 

Asimismo, aseguran que el líder del FR mantiene contacto tanto con Axel Kicillof como con Máximo Kirchner. Sobre la figura de Cristina Fernández, dieron a conocer que no solamente habla por teléfono. “Sergio la va a visitar, la diferencia con otros es que no hay fotos para mostrar”, contaron.

El rol de Cristina en el peronismo es innegociable para La Cámpora

En el kirchnerismo van a fondo en la discusión interna con el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) y dejan en claro que el lugar de Cristina Fernández es la conducción. La intensidad del debate tuvo su pico durante un acto en La Plata que protagonizó Axel Kicillof y hubo una invertención de militantes cristinistas que le reclamos al Gobernador que pida por su libertad. 

Desde La Cámpora no dejan pasar oportunidad para remarcar el rol que consideren que deben tener la expresidenta. Por supuesto, el blanco predilecto en el primer mandatario bonaerense y su armado. 

Del mismo modo, para marcar mayores diferencias se observan críticas hacia la gestión de Kicillof que son cada vez más expuestas por el camporismo. A las mismas también se suman sus sectores aliados y que se reivindican cristinistas. El caso más resonante es el de Mario Ishii, vicepresidente del Senado, que envió dos proyectos para declarar la emergencia alimentaria y sanitaria. Ambas iniciativas fueron bancadas por los principales dirigentes de la organización. 

 “El candidato del PJ va a ser trucho porque Cristina está proscripta”, dijo Oscar Parrilli durante el Congreso del PJ nacional llevado a cabo la semana pasada. Así marcó sin medias tintas las perspectivas de su sector y envió un claor mensaje al Gobernador de la provincia de Buenos Aires. 

“Kicillof es un tibio. Decir que Cristina está presa injustamente y no te subleve esa injusticia, me parece que no te corre sangre por las venas”, dijo el senador provincial, Sergio Berni. Además, lanzó: “No ponerse al frente del reclamo de Cristina habla de que no tiene una lealtad plena hacia quien lo supo hacer gobernador de la 
provincia”.

"Habrá diálogo cuando dejen de tirar pirotecnia", dicen en el MDF

En el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) conviven diversas terminales que confluyen bajo el ala de Axel Kicillof y cada una tiene lecturas diferentes sobre la interna. Sin embargo, hay dos posturas encontradas en torno al qué hacer con la relación con Cristina Fernández de Kirchner. 

Hay un sector minoritario entre los intendentes que todavía persiste en su posición de ir a fondo y romper con La Cámpora. Todavía se escuchan esas voces que le piden al Gobernador que se distancie de manera definitiva del kirchnerismo. 

No obstante, hay un grupo mayoritario de jefes comunales que sabe que para ganar la elección presidencial y derrotar a La Libertad Avanza “no queda otra que ir todos 
juntos”. La visión que poseen se fundamenta en que el peronismo debe ampliarse y tratar de contener a todos los campamentos dispuestos a frenar el avance del presidente, Javier Milei. 
Un intendente del Conurbano expresó a La Tecla que tendrán cuestionamientos internos de La Cámpora desde ahora y durante toda la campaña hacia las elecciones del 2027. “Forma parte del daño colateral de ir con ellos”, aseguró un mandamás que forma parte del MDF.

Asimismo, reconoció que en la actualidad no hay conversaciones entre Axel Kicillof ni Máximo Kirchner. En ese aspecto, remarcó que “habrá diálogo cuando dejen de tirar pirotecnia”.

En cuanto a la situación de Cristina Fernández de Kirchner, otra voz sostuvo que “Axel tendrá que aprender a convivir con las actitudes” del kirchnerismo. Por ese motivo, desligó a la expresidenta de las acciones que realiza la militancia del kirchnerismo y consideró que “ella se encuentra por arriba de eso y que no se mete en el cotidiano”.

De esta manera, nuevamente apuntan contra Máximo Kirchner y su círculo íntimo como los principales responsables de las críticas internas al Gobernador. Nada nuevo bajo el sol en la vida del peronismo desde que Kicillof comenzó su proceso de emancipación del kirchnerismo. La relación con el cristismo será traumatíca en toda la carrera hacia la Rosada.
También están aquellos kicillofistas molestos por el poder de La Cámpora en los ministerios tanto por los recursos que manejan como los cargos que ostentan.


 

OTRAS NOTAS

La caída del puerto de Mar del Plata

Con el futuro del esquema de cuotas en plena discusión política, el puerto marplatense profundiza su incertidumbre. El estado de alerta ya no abarca solo al sector, sino a la ciudad entera.

Copyright 2026
La Tecla Mar del Plata
Redacción

Todos los derechos reservados
Serga.NET