2 de junio de 2026
DISPUTA
Parador Ariston: entre la urgencia, la cautela y las jugadas políticas
La comisión de Educación dejó en estudio un proyecto oficialista que busca instar a las autoridades nacionales a convalidar la restauración del icónico edificio de la Bauhaus. El debate expuso la tensión política entre el apuro por reactivar la zona sur y la exigencia legislativa de conocer la letra chica de un desarrollo que incluye un hotel de lujo.

El destino del Parador Ariston, la joya arquitectónica diseñada por Marcel Breuer en 1948, sumó un nuevo capítulo, esta vez en los pasillos del Concejo Deliberante de General Pueyrredon. En la sesión de la comisión de Educación celebrada este martes, el oficialismo intentó acelerar un proyecto de comunicación para manifestar respaldo político a la propuesta de restauración integral presentada por la firma Parador Aristón S.A. ante la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos. Sin embargo, el intento de la coalición gobernante chocó contra el freno de mano impuesto por los bloques opositores, que exigieron revisar de forma minuciosa los detalles de una intervención que trasciende la mera recuperación patrimonial.
La iniciativa busca emitir una señal de fuerte consenso local hacia el organismo nacional —actualmente bajo la órbita de la administración de Javier Milei— para agilizar los plazos de aprobación del proyecto ingresado el pasado 5 de mayo. Desde el interbloque oficialista, defendieron la necesidad de avanzar sin demoras. Así, se argumentó que el visto bueno del cuerpo deliberativo no implicaba juzgar cuestiones técnicas ajenas a su competencia, sino convalidar políticamente una millonaria inversión privada local capaz de rescatar al edificio de Playa Serena de un abandono crónico que arrastra más de tres décadas. La postura oficialista se alineó así con la reciente campaña pública lanzada por los desarrolladores —vinculados a la firma La Fonte D'Oro—, quienes apelaron al respaldo ciudadano para destrabar los tiempos administrativos federales.
La oposición, sin embargo, sembró mantos de duda sobre la urgencia y la falta de documentación en el expediente local. Desde UP, se señaló que los representantes del cuerpo legislativo estaban siendo empujados a convalidar un proyecto constructivo cuyos anexos técnicos y de impacto ambiental no habían sido debidamente analizados por los concejales. En esta línea, se cuestionó si existía un bloqueo real u obstrucción por parte de las autoridades nacionales que justificara la presión del Concejo, o si, por el contrario, se pretendía firmar un cheque en blanco a una propuesta empresarial que todavía genera interrogantes en la comunidad.
El debate legislativo desnudó una complejidad técnica que excede la estructura de hormigón en forma de trébol. La presidenta de la comisión, Melisa Centurión (AM–MDF), advirtió que la redacción actual del proyecto obligaba al municipio a avalar la propuesta privada "tal cual está", lo que podría condicionar futuros debates urbanísticos. En este marco, propuso, como alternativa para destrabar el conflicto en el próximo encuentro, mutar la "comunicación" a una "resolución" interna que exprese la voluntad del cuerpo de ver recuperado el espacio, sin atarse de manos a un diseño particular. Asimismo, recordó que en el propio Concejo descansa un proyecto previo para incorporar formalmente al Ariston al catálogo de preservación patrimonial del municipio, una herramienta clave para ordenar las competencias locales frente a la tutela nacional vigente desde 2019.
Detrás de las formas parlamentarias subyace la verdadera encrucijada del proyecto: el Ariston no volverá a ponerse en pie en el vacío. Los planes de los inversores contemplan una ambiciosa reconversión comercial que incluye un centro cultural, un polo gastronómico y la edificación de un hotel de cinco estrellas de seis pisos en las parcelas linderas. Es precisamente este "pabellón de fondo" el que enciende las alarmas en el sur marplatense, una zona catalogada como Distrito Residencial R5 donde rige un límite estricto de altura de siete metros. Viabilizar el hotel requerirá que este mismo Concejo Deliberante apruebe excepciones urbanísticas severas o convenios especiales, en un entorno de alta fragilidad ambiental por la erosión costera y con un marcado déficit en infraestructura de agua y saneamiento.
Tras el debate, el expediente permaneció en comisión con el compromiso de reevaluarse la próxima semana. La discusión en torno al futuro del Parador Ariston demuestra que el consenso sobre el valor histórico de la obra de la Bauhaus es unánime, pero que el camino político para viabilizar su rentabilidad y su encuadre en el frágil ecosistema costero de Mar del Plata promete ser una negociación de largo aliento en el escenario local.