18 de junio de 2026
DIFERENCIAS
Las plataformas de transporte y la polémica por el Minella profundizaron la grieta en el Concejo
En una sesión que comenzó con demoras políticas y apuro administrativo, el oficialismo impuso su mayoría para convalidar las aplicaciones de movilidad urbana, mientras que la oposición centró sus críticas en la parálisis de las obras del estadio mundialista, dejando al desnudo un escenario de fuerte posicionamiento electoral.

La puntualidad no parece ser una virtud de la política local cuando las tensiones internas y las negociaciones de pasillo estiran los relojes. Convocada para las tres de la tarde, la cuarta sesión ordinaria del Concejo Deliberante de General Pueyrredon mostró inicialmente una postal desoladora: apenas un puñado de bancas ocupadas y un recinto semivacío que recién logró activarse más de media hora después. Este retraso, lejos de ser un hecho aislado, coronó la segunda jornada consecutiva programada para el turno vespertino bajo argumentos de reordenamiento administrativo. En rigor, el apuro legislativo se había cocinado cuarenta y ocho horas antes en una intensa comisión conjunta de Legislación y Movilidad Urbana, diseñada a contrarreloj para garantizar que las iniciativas clave del oficialismo tuvieran luz verde en el recinto.
Antes de adentrarse en los cruces partidarios, la fisonomía del debate público tuvo su primer llamado de atención a través de la Banca Abierta. El presidente del Colegio de Arquitectos del Distrito 9 alzó la voz para exponer una realidad incómoda para el cuerpo deliberativo: el sistemático archivo y desinterés institucional en torno al anteproyecto para la creación del Consejo Local de Hábitat, Vivienda y Derecho a la Ciudad. Su discurso desnudó las contradicciones de una agenda parlamentaria que, según denunció, suele cajonear iniciativas civiles consensuadas por decenas de organizaciones y universidades para evitar instancias de debate democrático y planificación estratégica sustentable.
El verdadero termómetro electoral de la jornada se encendió de inmediato con las cuestiones previas, donde el estado de abandono del estadio José María Minella y la licitación del Parque de los Deportes monopolizaron el centro de la escena. La oposición, articulada a través de los bloques de Unión por la Patria, Acción Marplatense - Movimiento Derecho al Futuro y el Frente Renovador, lanzó una feroz ofensiva denunciando el fracaso del proceso licitatorio, la ausencia total de obras y la opacidad en el acceso a los expedientes digitales. Exhibiendo facturas millonarias emitidas a los clubes locales por el uso del estadio y consultando con insistencia a la presidencia del cuerpo —ejercida por La Libertad Avanza— sobre supuestas notificaciones de causas penales en curso, la contraofensiva opositora buscó erosionar la gestión del Ejecutivo local.
La respuesta del interbloque oficialista, integrado por el PRO, la UCR + Nuevos Aires, la Coalición Cívica y el sector libertario, no tardó en apelar a la pesada herencia y a la chicana de barricada. Desde las bancadas gubernamentales defendieron la transparencia del sistema informático de gestión, minimizaron las advertencias contables y acusaron a la oposición de montar "mantos de sospecha" permanentes ante cada iniciativa de inversión privada. El cruce derivó rápidamente en un pase de facturas histórico: el oficialismo recordó el deterioro estructural arrastrado por décadas, apuntó directamente contra la pasada gestión de AM-MDF en el área de deportes y devolvió los golpes salpicando la discusión con críticas a la obra social provincial IOMA. Minutos más tarde, la discusión sanitaria sumaría un breve capítulo de reproches en torno a la actualidad del CEMA y el rol de la Secretaría de Salud municipal.
El plato fuerte de la sesión reeditó la misma fractura ideológica al tratarse el polémico expediente para la creación del Registro Municipal de Empresas de Tecnología de Movilidad. La iniciativa fue defendida con vehemencia por las fuerzas oficialistas, quienes argumentaron que el proyecto dota a la ciudad de reglas claras, amplía la libertad de los trabajadores digitales y se adecúa a una realidad contemporánea donde "el usuario ya eligió". Para la Libertad Avanza y el radicalismo, la convalidación de las plataformas de transporte como Uber representa una respuesta directa a la demanda vecinal, clausurando falsas dicotomías regulatorias.
Desde la vereda de enfrente, el arco opositor unificó posiciones para calificar el tratamiento como "vergonzoso" y normativamente deficiente. Los bloques de UP, AM-MDF y el FR coincieron en que el apuro por aprobar el registro respondía más a la necesidad de saldar internas dentro del propio oficialismo que a proteger los intereses de los marplatenses, delegando de forma peligrosa el control en las corporaciones tecnológicas. Entre acusaciones cruzadas de legislar a medida de una empresa y reproches sobre la ineficacia legislativa de haber tenido la propuesta paralizada durante cuatro años, el expediente terminó imponiéndose por mayoría gracias al interbloque oficialista, dejando en claro que el recinto de General Pueyrredon ya no solo discute ordenanzas, sino que ensaya las estrategias y los discursos de una campaña electoral que parece haber comenzado mucho antes de tiempo.