Fin del conflicto en los puertos: los prácticos le torcieron el brazo al gobierno
De anticipar sanciones a bajar el decreto de Sturzenegger: la administración Milei debió conformarse con el compromiso de una rebaja de tarifas. Los barcos ya pueden volver a entrar a las terminales.
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La crisis que afectaba desde el sábado a los principales puertos del país se resolvió esta tarde con una derrota para el gobierno de Javier Milei, que debió suspender el decreto que disparó el conflicto.
Se trata del DNU 690/2026, ideado por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y firmado por él y por el presidente de la Nación, que desregulaba la actividad de practicaje, es decir, la asistencia a los barcos para la entrada a las terminales portuarias.
Los prácticos (personas encargadas de esa actividad) se levantaron simbólicamente en armas contra esa medida y concretaron un lockout que consistió en el cese de la actividad en algunas de las terminales portuarias más importantes del país, como La Plata, Dock Sud, Rosario, Quequén, Bahía Blanca y Zárate/Campana. De esa manera, unos 150 buques quedaron varados en el agua, sin poder cargar y descargar mercadería.
Esta mañana, el vocero presidencial Adrián Ravier anticipó que habría sanciones por la paralización de los puertos. Fiel a su estilo, no brindó precisión alguna: “No tengo detalle sobre las sanciones que van a ocurrir, pero van a ocurrir”, dijo.
Sin embargo, no hubo tal cosa, y sí hubo un acuerdo basado en que el gobierno dejaría en suspenso el decreto de Sturzenegger a cambio de que los prácticos reduzcan sus tarifas en un 20%. También se acordó crear una mesa de trabajo conjunta entre el gobierno y el sector.
A partir de esta concesión, los prácticos se comprometieron a retomar en forma inmediata la actividad, de manera que se reactivara el flujo de barcos hacia y desde los puertos.