7 de agosto de 2026
ROSCA LEGISLATIVA
La influencia de Massa con los gobernadores "dialoguistas" para frenar la extranjerización
Aunque no tiene cargo, el líder del Frente Renovador Sergio Massa, volvió a mostrar su capacidad de incidencia. Llamados y mensajes con los mandatarios provinciales Jaldo, Sáenz, Figueroa y Passalacqua fueron determinantes para frenar los capítulos de extranjerización de tierras y manejo del fuego

Aunque no ocupa ningún cargo público, Sergio Massa volvió a demostrar su peso en la política nacional. El líder del Frente Renovador mantuvo en las últimas horas contactos con los gobernadores Osvaldo Jaldo (Tucumán), Gustavo Sáenz (Salta), Rolando Figueroa (Neuquén) y Hugo Passalacqua (Misiones) para frenar dos de los capítulos más sensibles del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada: el de extranjerización de tierras y el de modificación a la Ley de Manejo del Fuego.
La ley en general terminó aprobada con 37 votos a favor y 33 en contra, pero el oficialismo debió resignar esos dos capítulos clave. La presión de estos gobernadores dialoguistas, que habían acompañado varias iniciativas de La Libertad Avanza, resultó decisiva para que sus legisladores se opusieran a los puntos más conflictivos.
El gobernador neuquino, Rolando Figueroa, que mantiene una relación fluida con Massa desde la campaña de 2023, fue uno de los primeros en marcar públicamente su rechazo a la extranjerización de tierras. “No estamos de acuerdo con la extranjerización de la tierra y no vamos a acompañar iniciativas que avancen en ese sentido en el ámbito nacional”, dijo el propio Figueroa en un video. Su senadora Julieta Corroza terminó votando en contra del proyecto, en línea con esa postura.
En el caso de Jaldo, Sáenz y Passalacqua, la lectura política es similar: Massa habría activado su red de contactos para reforzar el rechazo y evitar que el Gobierno avance sobre dos temas que generan fuerte rechazo en las provincias, especialmente en la Patagonia y el Norte. Sus legisladores se sumaron a la oposición en esos capítulos, obligando al oficialismo a retirarlos para poder sacar el resto de la norma.
Massa operó “sin cargo y sin estructura formal”, pero con una gran capacidad de incidencia. En un escenario donde el peronismo tradicional aparece debilitado, el tigrense vuelve a mostrar que conserva canales de diálogo con gobernadores que no responden al kirchnerismo duro y que resultan clave para armar o desarmar mayorías en el Senado.
Finalmente, la media sanción quedó reducida a los capítulos de desalojos y limitaciones a las expropiaciones. Los dos puntos más conflictivos, tierras y fuego, quedaron en el camino. Y en la trastienda de ese revés parcial del oficialismo, el nombre de Sergio Massa vuelve a sonar con fuerza.