La Tecla Mar del Plata
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Después de meses de reclamos y con el antecedente fresco de las restricciones que el año pasado afectaron a Mar del Plata, el Gobierno nacional dio un paso para destrabar una infraestructura considerada estratégica para el abastecimiento energético de la Costa Atlántica. La empresa Camuzzi avanzará con la terminación de la Planta Compresora de Las Armas, una pieza central del Gasoducto de la Costa.
La instalación, ubicada a unos 100 kilómetros de Mar del Plata, había quedado detenida cuando presentaba un avance cercano al 90%. Su paralización dejó inconclusa una obra que, de acuerdo con el Sindicato de Trabajadores de la Industria del Gas (STIGAS), resulta determinante para ampliar la capacidad de transporte y garantizar el suministro a más de 100.000 hogares de la región.
La definición oficial representa un giro respecto de la situación que se había generado en septiembre de 2024, cuando el Gobierno de Javier Milei había resuelto no continuar con los trabajos pendientes. Desde entonces, el gremio mantuvo una serie de reclamos para advertir sobre las consecuencias de dejar frenada una infraestructura prácticamente terminada.
Ahora, Camuzzi comenzó a desarrollar las evaluaciones necesarias para retomar las tareas. Ya se realizaron inspecciones en el predio para establecer las condiciones actuales de la planta y calcular cuánto demandará completar los trabajos. Para esta nueva etapa fue contratada la firma Secco.
Las primeras proyecciones ubican en aproximadamente seis meses el tiempo que podría requerir la ejecución de las tareas, aunque previamente deberán completarse las instancias técnicas y económicas necesarias para poner en marcha el proyecto.
Desde STIGAS remarcaron que la decisión llega después de una campaña sostenida para mantener el tema en la agenda pública. El sindicato realizó recorridas por la obra, presentaciones ante distintos organismos, entrevistas y difundió comunicados en los que advertía sobre el deterioro que podía sufrir la infraestructura si permanecía paralizada y sobre el riesgo de perder una inversión estatal de relevancia.
“Desde el primer día sostuvimos que la Planta Compresora de Las Armas tenía que terminarse. No tenía ningún sentido abandonar una obra con semejante nivel de avance y con la importancia estratégica que tiene para nuestra región. Hoy existe una decisión concreta del Estado para que Camuzzi la finalice y eso representa un avance enorme después de tantos meses de reclamo”, señalaron desde el gremio.
En la misma línea, desde STIGAS plantearon que el desafío inmediato pasa por acelerar las definiciones pendientes para que el anuncio se transforme en trabajos efectivos dentro de la planta.
“Ahora comienza una etapa fundamental: resolver rápidamente las cuestiones técnicas y económicas para que esa decisión se transforme en trabajadores nuevamente dentro de la planta y en la obra avanzando hasta su finalización”, expresaron.
La discusión sobre la infraestructura gasífera cobró especial relevancia en Mar del Plata durante el invierno del año pasado. A comienzos de julio, las restricciones en el suministro alcanzaron a estaciones de GNC, industrias y también a usuarios residenciales, en un escenario que derivó en la suspensión de clases y el cierre temporal de shoppings y restaurantes para priorizar el abastecimiento de establecimientos esenciales como hospitales y geriátricos.
En ese contexto, la finalización de Las Armas aparece como una obra pendiente con impacto directo sobre la capacidad energética de la región. Desde el sindicato insistieron en que no se trata solamente de completar una infraestructura que quedó inconclusa, sino de aprovechar una inversión que ya fue realizada y reducir las posibilidades de que vuelvan a repetirse episodios de restricciones.