La Tecla Mar del Plata
Todos los derechos reservados
Tras el fin de semana largo, el Concejo Deliberante retomó este martes la actividad de sus comisiones y volvió a poner bajo la lupa el funcionamiento de las Zonas Escolares Seguras, una política creada en 2023 para reforzar la protección en los alrededores de los establecimientos educativos.
El tema fue abordado en la comisión de Educación, que preside la edil Melisa Centurión, donde volvió a tratarse el expediente 1413/26, un proyecto de comunicación presentado por Unión por la Patria. La iniciativa apunta a obtener información del Departamento Ejecutivo sobre la implementación y el funcionamiento actual del programa.
El proyecto quedó en comisión y con reiteración del pedido de informes a la Secretaría de Seguridad. Ya que las respuestas solicitadas a principios de julio todavía no habían sido remitidas al Concejo.
El proyecto busca conocer cuántas Zonas Escolares Seguras funcionan actualmente, cuáles son los criterios utilizados para incorporar establecimientos y cuántas solicitudes fueron recibidas. También pretende determinar qué recursos tiene el programa, si existen informes periódicos sobre su funcionamiento y si fue implementada la línea directa prevista en la ordenanza que dio origen al esquema.
La iniciativa cobra relevancia a partir de la necesidad de contar con información concreta sobre una herramienta que apunta a reforzar la seguridad en las inmediaciones de las escuelas. En ese sentido, desde la oposición buscan determinar cuál es el alcance real que tiene actualmente el programa y si se cumplen las disposiciones establecidas cuando fue creado.
El expediente quedó nuevamente en comisión, a la espera de que el Ejecutivo envíe la documentación requerida. De esta manera, el tratamiento no avanzó hacia una definición y quedó condicionado, una vez más, a la llegada de las respuestas oficiales.
La demora, además, empieza a generar malestar entre los bloques opositores. Es que el caso de las Zonas Escolares Seguras no sería aislado: en otras comisiones también se habrían reiterado pedidos de informes ante la falta de respuestas de distintas áreas del Ejecutivo.
Así, el regreso de la actividad legislativa dejó nuevamente expuesta una cuestión que atraviesa el vínculo entre el Concejo y el Municipio: la oposición reclama información para poder avanzar con distintos expedientes, mientras desde las áreas del Ejecutivo se acumulan requerimientos que todavía no fueron contestados.