El EMDER y la licitación de limpieza: entre anomalías y condiciones a medida
Una resolución publicada en el Boletín Oficial reveló el choque de criterios internos, la falta de documentación y las inconsistencias de los cuatro oferentes del trámite original. Con el pliego flexibilizado para reajustar precios y un nuevo llamado, la gestión de Sebastián D’Andrea suma opacidad.
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El Ente Municipal de Deportes y Recreación (EMDER) transitó este viernes 18 de septiembre la fecha marcada en el calendario para la apertura de sobres del segundo llamado de la Licitación Pública 01/2026, un contrato de 544,8 millones de pesos para mantener la higiene de los polideportivos barriales y del Natatorio Alberto Zorrilla. Sin embargo, en lugar de conocerse las nuevas ofertas económicas, la jornada oficial estuvo dominada por la publicación de la Resolución 237/26 en el Boletín Oficial.
El acto administrativo, firmado por el presidente del organismo, Sebastián D’Andrea, con fecha del 4 de septiembre pero difundido recién hoy, dejó formalmente sin efecto el fallido primer intento realizado en julio y expuso el entramado de anomalías que mantuvieron bajo reserva durante más de dos meses.
El texto oficial revela la trastienda de la apertura de sobres celebrada el pasado 13 de julio, cuyo resultado jamás se había transparentado al ámbito público. De acuerdo con las actuaciones administrativas, ninguna de las cuatro firmas participantes logró atravesar el filtro técnico sin observaciones de gravedad.
El informe de la Comisión de Estudio y Evaluación de Ofertas del 16 de julio detalló que el polémico contratista Roberto Francisco Cappi presentó su estructura de costos sin el aval de un profesional en Ciencias Económicas y omitió justificar el cálculo de horas mensuales. La firma Hipólito Integral S.A. cometió errores de bulto al trasladar cotizaciones del Polideportivo Centenario al de Libertad y omitió sus datos identificatorios en las planillas. Por su parte, Logistical S.A. volcó en su análisis un costo total de 22,2 millones de pesos que discrepaba con su propia planilla oficial, registrando además diferencias salariales no fundamentadas entre los complejos barriales y la pileta olímpica. Finalmente, Procesos Integrales de Higiene S.A. presupuestó apenas un operario para el sector de piletas del Natatorio Zorrilla, cuando el pliego exigía un mínimo de dos trabajadores.
A las fallas operativas de las empresas se sumó una fuerte tensión interna en la propia estructura del EMDER. Aunque la Comisión Evaluadora calificó la propuesta de Logistical S.A. como la más conveniente e insinuó desestimar las ofertas con errores graves, la Jefatura de Compras intervino el 17 de julio solicitando no caer en excesos de rigurosidad técnica para evitar limitar la compulsa. En ese mismo dictamen, Compras advirtió un dato insoslayable que la comisión había omitido: los abultados antecedentes de sanciones que acumulaba Roberto Francisco Cappi durante el cumplimiento de su contrato vigente. Se trata del mismo proveedor que había sido sancionado por ausentismo y abandono de tareas en abril de 2026, para luego ser beneficiado por D’Andrea con un aumento exprés del 18 por ciento, pasando por encima de los severos reparos de la Contaduría interna.
Frente a las inconsistencias detectadas, el EMDER intimó a las empresas a subsanar la documentación. Mientras Logistical S.A. y Procesos Integrales de Higiene S.A. enviaron aclaraciones el 22 de julio, ni Cappi ni Hipólito Integral S.A. respondieron a las cédulas de notificación dentro de los plazos legales. A pesar de que la Presidencia evaluó en un principio adjudicar la contratación a los proveedores que respondieron, D’Andrea terminó haciendo uso del artículo 154 de la Ley Orgánica de las Municipalidades para dejar sin efecto todo el proceso y convocar a una nueva compulsa.
Lejos de endurecer las exigencias para resguardar los recursos municipales, el cierre del primer llamado abrió un escenario de mayor flexibilidad en favor de las empresas. Por un lado, la propia resolución que dejó nula la licitación de julio eximió a las cuatro firmas cuestionadas de volver a presentar la documentación que no se encontrara vencida, facilitándoles un retorno simplificado al nuevo proceso. Por el otro, la modificación introducida el 7 de septiembre mediante una Nota Aclaratoria fijó en apenas un 10 por ciento el margen de desfase necesario para solicitar redeterminaciones de precios, dinamitando la exigencia original del 35 por ciento que buscaba blindar las arcas públicas ante constantes reajustes.
Con la apertura de sobres, el expediente del segundo llamado inicia ahora su recorrido por el circuito administrativo para la evaluación de las propuestas. Sin embargo, el trámite recomienza bajo un marco normativo sensiblemente más permeable y favorable para las empresas. Tras más de dos meses de expedientes reservados y resoluciones demoradas, la gestión de Sebastián D’Andrea enfrenta el desafío de demostrar si este nuevo proceso aportará la transparencia y el rigor técnico prometidos o si consolidará la discrecionalidad en el manejo de los fondos del deporte marplatense.