La Tecla Mar del Plata
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La tensión sumó este viernes 2 de octubre un capítulo formal en la UFIJ N°12, donde estaba prevista la audiencia indagatoria contra Alonso, referente del Observatorio Ciudadano Paseo Costanero Sur, por la presunta "turbación de la posesión" en Playa Redonda. La Fiscalía investiga un ingreso sin autorización al predio, rotura de candados y el bloqueo del acceso con escombros antes de la toma de posesión por parte de la concesionaria Santiago de Compostela 1943 S.A. Sin embargo, la cita judicial quedó momentáneamente en pausa: el abogado del imputado notificó que está fuera del país y solicitó la suspensión. Un diferimiento técnico que, lejos de enfriar la causa, deja al descubierto el trasfondo de un conflicto mucho mayor.
Detrás de las actuaciones penales se consolida la inquietud del sector privado. Desarrolladores advierten que el freno a Unidades Turísticas Fiscales clave como Playa Redonda, Santa Isabel y Playa Dorada compromete inversiones privadas proyectadas en más de $5.000 millones y la creación de unos 1.000 puestos de trabajo de temporada, mano de obra que en su mayoría pertenece a los propios vecinos de la zona.
En los pasillos de la política local coinciden en que la acción de este grupo acotado de manifestantes no es casual ni aislada. Diversas fuentes señalan la articulación de Pulti (Acción Marplatense - Movimiento Derecho al Futuro) como el soporte institucional y estratégico de la movilización. La maniobra, afirman, se complementa desde las estructuras provinciales: a través de la Autoridad del Agua (ADA), organismo encargado de aplicar el Código de Aguas bonaerense, se generarían trabas administrativas para trabar las factibilidades y congelar el avance de las obras.
Esta dinámica responde a una táctica recurrente: hacer ruido en un escenario mediático para condicionar las decisiones en otro. Mientras el dirigente se muestra en el Congreso de la Nación defendiendo el turismo y la reactivación, en el territorio impulsa o sostiene trabas que frenan la iniciativa privada en la costa sur.
Con la vista fija en el escenario electoral de 2027, una interna cruenta con La Cámpora y un oficialismo marplatense astillado, Pulti busca acelerar el desgaste institucional. La jugada apunta a entorpecer la gestión local para luego posicionarse ante el gobernador Axel Kicillof como el único actor capaz de ordenar el territorio y garantizar la tracción de votos en General Pueyrredon.
El dilema de la franja costera del sur ya excede el debate ambientalista o el rigor de las licitaciones: la discusión es si el futuro económico, la inversión privada y el empleo regional quedarán rehenes de la especulación política y la acción directa de una minoría, o si prevalecerá el marco institucional de proyectos que completaron los pasos administrativos. Mientras la Justicia reordena la citación de Alonso, el juego político sigue sumando fichas.