El complejo turístico de Chapadmalal, ubicado a pocos kilómetros de Mar del Plata, vuelve a quedar en el centro de la discusión política por su futuro. En medio de los cuestionamientos opositores y de las iniciativas presentadas para frenar la privatización de sus hoteles, la administración de Javier Milei puso en marcha un concurso público para concesionar seis establecimientos durante 30 años.
La medida, impulsada a través de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), comprende los hoteles 1, 2, 3, 4, 5 y 6, situados sobre la ruta 11, a la altura del kilómetro 35, en el partido de General Pueyrredon. Los interesados podrán presentar ofertas por establecimientos individuales, varios sectores o el conjunto completo.
El esquema propuesto por Nación habilita la explotación comercial de los inmuebles, pero no contempla la transferencia de su titularidad: los edificios continuarán en manos del Estado nacional. A cambio, quienes resulten adjudicatarios deberán presentar proyectos de inversión, ejecutar las obras previstas y sostener el mantenimiento de las instalaciones durante el período contractual.
Un complejo con necesidades de recuperación
Entre los datos que sobresalen en la documentación oficial figura la situación del Hotel 3, cuyo estado de conservación fue calificado como malo debido al deterioro acumulado y a la prolongada falta de uso. El diagnóstico expone uno de los desafíos del proceso: recuperar la infraestructura y determinar las intervenciones necesarias para que los edificios puedan volver a funcionar bajo las condiciones previstas en los pliegos.
Para ese sector, identificado como renglón 3, la AABE estableció un canon base mensual de 12.443,02 Unidades de Valor Adquisitivo (UVA). La cifra integra un esquema que fija valores mínimos para cada establecimiento y obliga a los postulantes a presentar propuestas iguales o superiores a esos montos.
El canon más elevado corresponde al Hotel 5, con 23.231,36 UVA mensuales, seguido por el Hotel 4, con 19.434,79 UVA. Para el Hotel 1 se establecieron 14.439,31 UVA; para el 6, 14.111,04; y para el 2, 11.023,35 UVA.
Los importes se convertirán a pesos según la cotización de la UVA correspondiente al último día hábil del mes anterior al vencimiento de cada obligación. Además, los concesionarios deberán abonar a la AABE una comisión del 2% sobre el canon mensual actualizado, en concepto de servicios administrativos y técnicos.
Cuándo comenzarán los pagos
Uno de los puntos centrales del esquema económico es el diferimiento del pago del canon. Si un mismo operador obtiene los seis hoteles, comenzará a abonar esa obligación a partir del mes 61 del contrato. En cambio, si la adjudicación se concreta por uno o más renglones, los pagos se iniciarán desde el mes 37.
El período de gracia no implica una reducción del monto total comprometido. El pliego establece que el importe ofertado, expresado en UVA, se distribuirá en 300 cuotas mensuales para quien se haga cargo de los seis sectores y en 324 cuotas cuando la concesión se otorgue por renglón.
La modalidad forma parte de las condiciones económicas que deberán evaluar los interesados antes de presentar sus propuestas, junto con las inversiones necesarias para recuperar los edificios y las obligaciones que asumirán durante las tres décadas de explotación.
Inversiones, obras y límites de uso
Los oferentes deberán acompañar sus propuestas con un anteproyecto, un plan de inversiones y un programa de mantenimiento para todo el período contractual. La documentación tendrá que detallar las intervenciones previstas, las etapas de ejecución, los desembolsos y las fechas estimadas para habilitar los espacios.
Los plazos máximos para completar las obras serán de cinco años si se adjudican los seis hoteles en conjunto y de tres años para las concesiones por renglón. El cómputo comenzará una vez que la comisión de auditoría de obra de la AABE otorgue el visado al proyecto ejecutivo.
A su vez, los adjudicatarios tendrán 90 días corridos desde la firma del contrato para presentar ese proyecto, que quedará sujeto a revisión y contará con la intervención de la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos.
Las actividades permitidas abarcan propuestas hoteleras, gastronómicas, turísticas, recreativas y deportivas, además de servicios complementarios. Sin embargo, los proyectos deberán respetar las características arquitectónicas, patrimoniales, paisajísticas y ambientales del conjunto.
Cada sector contempla espacios para uso hotelero, áreas públicas y zonas de reserva natural. El pliego establece que deberán mantenerse los accesos públicos previstos y que las áreas de reserva no podrán destinarse a la explotación comercial. En las zonas de playa se permitirán construcciones livianas de hasta 150 metros cuadrados para paradores o servicios sanitarios, sujetas a restricciones de escala y materiales.
La disputa por el futuro del turismo social
La convocatoria abre una nueva instancia en la discusión sobre el destino de Chapadmalal, un complejo históricamente asociado al turismo social y al acceso de distintos sectores de la población a las vacaciones en la costa bonaerense. Las críticas opositoras y los proyectos presentados contra la privatización de los establecimientos forman parte del escenario político en el que el Gobierno nacional impulsa el nuevo esquema de explotación.
La propuesta oficial apunta a que operadores privados asuman la gestión comercial y las inversiones necesarias para recuperar los inmuebles, bajo contratos de larga duración y con obligaciones de conservación. La controversia gira en torno al modelo de administración elegido para un patrimonio que seguirá siendo estatal, pero cuya explotación quedaría en manos privadas durante 30 años.
Las ofertas se recibirán a través de la plataforma COMPR.AR, mediante un procedimiento de etapas múltiples. La fecha y el horario de apertura deberán consultarse en el cronograma publicado en el sistema.
Por el momento, el llamado constituye una convocatoria para recibir y evaluar propuestas: todavía no hay una adjudicación que determine quiénes estarán a cargo de los establecimientos. La evaluación permitirá conocer qué proyectos avanzan y bajo qué condiciones se desarrollará la explotación de los seis hoteles.