La dificultad para conseguir trabajo no se limita a quienes están desempleados. En Mar del Plata, miles de personas que ya tienen una ocupación también buscan otra oportunidad, ya sea para mejorar sus ingresos, cambiar de puesto o encontrar condiciones laborales más favorables. Al sumar ambas situaciones, el informe del Grupo Estudios del Trabajo estimó que alrededor de 95.000 personas ejercían presión sobre el mercado laboral local durante el segundo trimestre de 2026.
El indicador de presión general llegó al 27,5% de la población económicamente activa, de acuerdo con el texto del informe. La cifra representa unas 29.000 personas más que un año antes y contempla tanto a los desocupados como a los ocupados demandantes de empleo.
Para calcularlo, los investigadores sumaron la tasa de desocupación y la tasa de ocupados demandantes, dado que ambas se calculan sobre la población económicamente activa. El resultado permite observar una dimensión más amplia de las dificultades laborales que la que refleja exclusivamente la cantidad de personas sin trabajo.
“El nivel de presión (de búsqueda de empleo) que se ejerce sobre el mercado de trabajo marplatense aumentó al 27,5%”, sostiene el documento.
El GrET considera que la evolución del indicador confirma un cambio de tendencia en la conducta de los trabajadores ocupados. Durante los años anteriores, el equipo había observado un efecto de desaliento entre quienes tenían empleo y dejaban de buscar otra alternativa. Ahora, en cambio, aumentó la proporción de ocupados que busca trabajo.
En ese sentido, el informe afirma: “Este valor confirma el cambio de tendencia que anunciábamos hace una año respecto a lo que venía sucediendo desde mediados de 2018, que era el efecto desaliento en la búsqueda de empleo de la población ocupada”.
La presión laboral, entonces, no debe interpretarse como una cifra equivalente a la desocupación. Una persona que trabaja y busca otro puesto continúa siendo considerada ocupada, pero integra el grupo de quienes demandan empleo. Esa distinción permite entender por qué el universo de personas que busca trabajo es considerablemente mayor que el de quienes están desocupados.