La pérdida de puestos de trabajo registrados en empresas de Mar del Plata no aparece como un fenómeno aislado de un trimestre. Según el último Informe Sociolaboral del Partido de General Pueyrredon del Grupo Estudios del Trabajo (GrET) pertenece al Centro de Investigaciones Económicas y Sociales (CIES) de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP), la ciudad acumuló 17 meses consecutivos de destrucción de empleo registrado en establecimientos de cinco o más trabajadores.
El período se inició en marzo de 2025 y se extendió hasta el último tramo analizado en el documento, correspondiente a 2026. El informe utiliza información de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), elaborada por la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación.
“Desde marzo de 2025 comenzó una destrucción de empleo registrado en empresas de 5 y más trabajadores de Mar del Plata que ya lleva 17 meses consecutivos”, sostiene el documento.
Además de la continuidad de la tendencia, los investigadores señalan que el empleo registrado en estas empresas cayó un 1,2% interanual durante el segundo trimestre de 2026. El nivel también quedó por debajo del correspondiente al segundo trimestre de 2023.
El alcance de la medición es importante para interpretar correctamente los resultados. La EIL releva empresas de cinco o más trabajadores y no incluye al sector primario. Por eso, la caída detectada corresponde al universo de establecimientos comprendidos en la encuesta y no equivale a una medición de todos los puestos laborales de General Pueyrredon.
Aun con esa delimitación, la persistencia del retroceso constituye una señal relevante para evaluar la evolución del empleo formal. La continuidad de las bajas durante más de un año muestra que las dificultades no se limitaron a un episodio puntual.
El informe también identifica diferencias entre actividades. La industria manufacturera perdió un 5,6% de sus trabajadores y la construcción, un 11,2%, siempre dentro del universo de empresas contemplado por el relevamiento. Otros sectores, como transporte y servicios financieros y empresariales, también registraron retrocesos.
El panorama se vuelve más complejo al compararlo con los indicadores de la EPH. Mientras la encuesta de hogares registró un aumento de la desocupación y de la subocupación, la EIL mostró una caída del empleo registrado en empresas. Son mediciones distintas, pero, leídas en conjunto, permiten observar diferentes dimensiones del deterioro laboral.