11 de marzo de 2026
REDES SOCIALES
Carrancio denunció "violencia simbólica" tras la quema de su imagen en la marcha del 8M
El diputado nacional de La Libertad Avanza se pronunció sobre los incidentes ocurridos durante la movilización en Mar del Plata. Mientras el legislador reivindicó el debate democrático frente a las agresiones, las organizaciones feministas ratificaron su rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno Nacional.

La movilización por el Día Internacional de la Mujer en Mar del Plata, realizada el pasado 9 de marzo, derivó en una fuerte controversia política tras la difusión de imágenes que muestran la quema de pancartas con el rostro del diputado nacional Alejandro Carrancio. El legislador, referente marplatense de La Libertad Avanza, rompió el silencio este miércoles 11 de marzo para repudiar el hecho, calificándolo como un acto de "violencia simbólica".
El episodio se produjo en el marco de una marcha que recorrió el centro de la ciudad y culminó en el Puente Las Américas. Allí, el Movimiento de Mujeres y Diversidades de Mar del Plata y Batán expresó un enérgico rechazo a la gestión de Javier Milei, centrando sus críticas en la reciente reforma laboral. Para las organizaciones convocantes, el voto afirmativo de Carrancio en el Congreso lo posiciona como uno de los responsables de una normativa que calificaron de "esclavista" y "regresiva", argumentando que las nuevas figuras legales —como el banco de horas y la modificación de los periodos de prueba— "afectan de manera directa la estabilidad y los derechos de las trabajadoras".
A través de sus redes sociales, Carrancio fijó su postura frente a los incidentes: “El 8M eligieron quemar una pancarta con mi cara. Podemos pensar distinto, pero en democracia el camino es el debate, no la violencia simbólica”. Asimismo, el diputado aprovechó la oportunidad para ratificar su alineamiento con el programa de gobierno nacional, asegurando que continuará defendiendo las reformas legislativas bajo la premisa de que estas representan una transformación necesaria para la estructura económica del país.
El cruce de posiciones expone la tensión vigente en la ciudad entre el oficialismo nacional y sectores sociales organizados. Mientras el sector que responde a Carrancio pone el foco en la preservación de las formas democráticas y el rechazo a los escraches, los movimientos sociales sostienen que su accionar es una respuesta directa al impacto socioeconómico de las leyes votadas en el Congreso. La jornada del 8M en Mar del Plata, de este modo, cerró con un escenario de polarización y se instala en el centro del debate legislativo y social.