20 de marzo de 2026
PANORAMA
Freno al ímpetu petrolero en Mar del Plata: Shell oficializó su renuncia al bloque CAN-107
Tras el desencanto del pozo Argerich, la petrolera anglo-neerlandesa y su socia Qatar Petroleum decidieron no avanzar hacia la segunda etapa de exploración en la Cuenca Argentina Norte. La resolución, publicada hoy en el Boletín Oficial, confirma el enfriamiento de las expectativas energéticas frente a la costa marplatense y devuelve el área al control del Estado nacional.

Lo que en diciembre pasado se perfilaba como una sombra de incertidumbre sobre el horizonte atlántico, ha terminado por cristalizarse en papel oficial. La Secretaría de Energía de la Nación, a través de la Resolución 73/2026 firmada por María Carmen Tettamanti, declaró formalmente la extinción del permiso de exploración sobre el área CAN-107, ubicada a unos 198 kilómetros de Mar del Plata. La decisión de las empresas Shell Argentina S.A. y QP Oil and Gas S.A.U. de no pasar al segundo período exploratorio marca un punto de inflexión en la narrativa del "hub" petrolero que se proyectaba para la región, ratificando que el entusiasmo inicial de la Ronda 1 lanzada en 2018 ha chocado con la frialdad de los datos geológicos.
El proceso administrativo que concluye tuvo su punto de quiebre el 4 de diciembre de 2025, cuando el consorcio liderado por Shell notificó al Ministerio de Economía su renuncia al permiso. Este movimiento no responde a un incumplimiento, sino a una evaluación técnica y estratégica del subsuelo marino. Según consta en los informes de la Dirección Nacional de Exploración y Producción, las empresas cumplieron con la totalidad de las inversiones comprometidas y con los cánones correspondientes al período fiscal 2025, que ascendieron a una cifra superior a los 383 millones de pesos. Sin embargo, tras analizar los resultados de la exhaustiva campaña sísmica 3D que abarcó 15.000 kilómetros cuadrados, las operadoras optaron por retirarse de este bloque específico antes de hundir el trépano en una perforación que hoy parece carecer de sustento comercial.
Este abandono del CAN-107 no puede leerse de forma aislada. Se inscribe en una tendencia exploratoria desfavorable que comenzó a ganar peso tras el resultado negativo del pozo Argerich en el bloque adyacente CAN-100. Aquel antecedente, que no halló hidrocarburos en cantidades explotables, parece haber reconfigurado la gestión de riesgos de los gigantes energéticos. Para Mar del Plata, esta resolución administrativa es un golpe de realidad política: la ciudad, que se preparaba logísticamente para un boom de actividad offshore, observa ahora cómo una de las áreas más prometedoras de la Cuenca Argentina Norte vuelve a manos del Estado nacional por falta de interés privado en profundizar las tareas.
A pesar de este retroceso, el escenario no es de salida total. Shell aún conserva bajo su órbita el área CAN-109, donde la interpretación de datos continúa. No obstante, la renuncia al CAN-107 funciona como un síntoma de la selectividad extrema que las petroleras están aplicando en aguas ultraprofundas. El "futuro incierto" que se mencionaba meses atrás empieza a dar paso a una certeza incómoda: si los resultados de los estudios geológicos que se procesan actualmente no logran revertir la tendencia negativa, el proyecto de convertir a la plataforma continental frente a la provincia de Buenos Aires en una nueva frontera productiva global podría quedar reducido a un puñado de áreas residuales, lejos de las ambiciones multimillonarias que se tejieron hace casi una década.