TURISMO EN CRISIS
03/07
Vacaciones de infierno
Se acerca una de las fechas más esperadas para el turismo. Sin embargo, esta vez, será el peor receso invernal de todos. La ayuda no alcanza. El sector reclama la emergencia. La situación en los destinos más elegidos de la Provincia
Uspensión de las ejecuciones fiscales; exención del impuesto a los créditos y débitos bancarios; y la eliminación de las comisiones de tarjetas de crédito por 12 meses luego de la apertura, para favorecer el consumo.


“El sector está en emergencia. Nuestras empresas dependen en su mayor parte de una actividad que hoy está legalmente prohibida, el turismo, y que no se recuperará rápidamente. El país tiene sus fronteras cerradas y las provincias y municipios impiden la entrada de personas a sus territorios. Nuestros hoteles están cerrados y los establecimientos gastronómicos también desde hace más de 100 días y sin poder avizorar por cuánto tiempo más, previendo que la actividad turística no se reactivará este año”, dijo la presidenta de la FEHGRA (Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina), Graciela Fresno.


 “De persistir esta situación, se prevé que el 65 por ciento de los establecimientos hoteleros irán al cierre definitivo de sus hoteles. Y un 75 por ciento dice lo mismo en el ámbito gastronómico. Comprendemos las medidas sanitarias que se toman y las apoyamos, nada hay superior a la vida humana, pero también estamos convencidos que, junto a la vida humana, debe preservarse la vida de las empresas para que al final de esta pandemia puedan seguir dando trabajo y contribuyendo al crecimiento de la economía del país”, concluyó Fresno.


En una situación inédita mundial, sobra la incertidumbre, falta el dinero. Y en teste fin de semana largo de la semana que viene y en las vacaciones de invierno (del 20 al 31 de julio) el turismo bonaerense seguirá penando, extrañando hasta la peor de las temporadas; porque sin dudas, esta será la peor de todas, serán simplemente “vacaciones de infierno”. 




Federico Scremin, titular del EMTUR de Mar del Plata

"Mar del Plata va a tener ciertas ventajas después de la pandemia"



-¿Cómo está hoy por hoy el sector turístico en Mar del Plata?

-El sector hotelero está a la espera de definiciones a nivel nacional, de una reapertura del turismo, que por supuesto depende mucho de la situación epidemiológica, no sólo acá, sino en todo el país. Es más, en la mayoría de los casos se trata de personas de la Ciudad y el Gran Buenos Aires.

-¿Hay definiciones respecto del turismo de cercanía?

-Estamos trabajando en esa posibilidad, de trabajar con ciudades cercanas que estén en una situación epidemiológica similar a la nuestra, como pueden ser los casos de Balcarce, Tandil, etc; pero lo cierto es que el volumen de turistas que pueden llegar de esas ciudades es muy inferior al que puede llegar de la AMBA, que en el último verano fue más del 70 por ciento. De todos modos vamos a trabajar en eso, si se quiere como una prueba, como una especie de inicio para después dar paso al turismo de todo el país. 

-¿Las empresas ya trabajan en el día después de la pandemia?

-Si claro. Apuntan a que la gente va a viajar menos al exterior, va a querer viajar más en auto; por ende tenemos una ventaja sobre los destinos que dependen del avión. Además va a haber mucha gente que va a poder venir a su departamento. Nada más seguro que eso. Hay distintas ventajas que va a tener la ciudad. Por supuesto, antes hay que trabajar mucho en los diferentes protocolos. Hay que tener mucho cuidado. Teniendo en cuenta la cantidad de habitantes, Mar del Plata está muy bien. No podemos perder todo lo logrado en cuanto a lo sanitario por un descuido. Trabajamos para que haya turismo todo el año, pero somos conscientes de que el mayoir arribo a la ciudad se da en los meses de verano. Esperamos que con el correr de los meses la situación vaya mejorando, para sectores como el hotelero en particular y para la economía marplatense en general. 

-No solo el hotelero depende del turismo...

-Si bien Mar del Plata tiene movimiento propio, al gastronómico le va mejor cuando hay turismo, los locales de ropa también. Después habrá que ver qué sucede con los teatros, de vuelta, todo depende de la situación epidemiológica. 

-¿Cómo está la situación laboral en el sector hotelero y de la recreación? ¿Ha habido despidos o suspensiones?

-En general, la hotelería cuenta con el apoyo de los ATP (Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción), aunque obviamente intentan reducir costos lo más posible, pensando en el momento de la reapertura. No tengo información respecto de despidos en la hotelería. Por suerte tuvimos una muy buena temporada de verano y eso también ayuda.

-¿Qué sucede con los lugares de recreación más populares, como los parques acuáticos o el Acuarium?

-Permanecen cerrados desde el inicio de la cuarentena. En el caso de Mar del Plata Acuarium continúan trabajando en el cuidado de los animales, por supuesto, pero también a la espera de que termine todo esto.


Vuelven las cafeterías

El gobierno de General Pueyrredón anunció ayer la reapertura de las cafeterías. El horario será de 7 a 18 y los comercios deberán estar ventilados para propiciar la circulación de aire. "Necesitamos cuidar a los trabajadores que tanto necesitan la actividad", planteó el Secretario de Desarrollo Productivo local, Fernando Muro. Se trata, si se quiere, de un primer paso, de un gesto para el sector gastronómico, que ya trabaja fuerte en los diversos protocolos. También se habilitó el deporte individual.






Santiago Calvet, propietario del Complejo Solar de la Sierra (Sierra de la Ventana, Tornquist)

"Si esto sigue así, Sierra de la Ventana va a pasar a ser un pueblo fantasma"



-¿Cómo están las cosas en Sierra de la Ventana, uno de los destinos bonaerenses más elegidos por el turismo?

-La situación es muy difícil, tanto para la hotelería como para la gastronomía. Esta es una ciudad muy chiquita que se fue desarrollando netamente en función del turismo. Si a Arroyito le sacás Arcor, se muere Arroyito. Si a Sierra de la Ventana le sacás el turismo, se muere Sierra de la Ventana.

-¿Cuántos son los complejos de cabañas y hoteles que hay en Sierra de la Ventana, Villa Ventana, Villa Arcadia?

-No te sé precisar la cantidad exacta, pero hay varios hoteles, aparts, cabañas, hosteles; en total unas seis mil plazas. Son muchas las familias que viven del sector. La gran mayoría son pequeños y medianos emprendimientos, grandes hay unos quince aproximadamente. Al estar todo parado, quedan unas 400 familias sin ingresos. Es terrible. Además de los hoteles y restaurantes están sin ingresos los negocios que venden artesanías, regionales. Nadie de por acá va a comprar un souvenir. 

-¿Habían vivido alguna vez algo parecido?

-No, no tiene precedentes. Si bien acá estamos sin casos y hay circulación, por ejemplo de vehículos, el turismo está parado. Sí se habilitó el comercio en general, pero la hotelería y la gastronomía quedaron relegadas. La primera, si bien se habilitó y se utiliza la modalidad take away, porque a nadie le conviene abrir la cocina por si eventualmente a algún residente se le ocurre salir a comer afuera un sábado. No puede recontratar otra vez a todo el personal, que por más chiquito que sea el local incluye mínimo tres empleados, por apenas dos o tres mesas en un fin de semana. En síntesis, muchos no abren y otros directamente cerraron sus puertas de manera definitiva. Acá depende de cuán grande es el chanchito de cada uno. Los que tienen unos ahorros aguantan más. Los que ya venían medio complicados tuvieron que bajar la persiana. 

-¿Han recibido alguna ayuda?

-El municipio entrega alimentos y leña. Incluso se está entregando comida a mucha gente que jamás había necesitado. Son pequeños emprendedores que tal vez tienen dos, tres y hasta cuatro cabañas, pero que se quedaron sin dinero, sin un peso. En cuanto a la calefacción, el llenado mínimo de la "chanchita" cuesta unos 60 mil pesos, y muchos ya no tienen esa plata. Entonces el municipio asiste con leña. En lo que respecta a Nación mucha gente consiguió acceder al IFE y créditos a tasa cero, pero no es mi caso. Tanto yo como varios otros colegas no entramos en ninguna de las categorías como para recibir una ayuda, quedamos en un punto gris del sistema. Y sí nos anotamos en el Aptur, pero no tenemos muchas esperanzas. Se define el 6 de julio.

-¿Qué significan las vacaciones de invierno para la zona?

-Acá el fuerte son las vacaciones de verano, las de invierno y los fines de semana largo. Las de invierno son las que dan el empuje para llegar a fin de año. El principal ingreso se genera en el verano. Para estas vacaciones estábamos esperando que salga el sol, pero las estimaciones indican que no va a pasar, y ya se están estimando cierres masivos. Y si esto sigue así, si no hay una activación de acá a cuatro o cinco meses, Sierra de la Ventana pasará a ser un pueblo fantasma. Esto es netamente turístico, no hay vuelta. Ahora estamos apostando a que se habilite el corredor turístico entre distritos vecinos que se encuentran en fase 5. Los protocolos están, la posibilidad está. Sería muy bueno y vital que lo permitan. Aunque sea para sobrevivir hasta que vuelva todo a la normalidad.






Ramiro Bonini, Secretario de Desarrollo Local y Energías Renovables de General Belgrano

"Dependemos mucho del turismo, la pandemia nos tiene complicados"


-¿Cómo está la situación del turismo con el tema de la cuarentena?

-Veníamos de una temporada realmente buena. El verano fue muy bueno. Todo hasta que nos agarró la pandemia. General Belgrano depende mucho del turismo, hay bastante oferta, tenemos las termas, viene mucha gente los fines de semana; asique la pandemia nos tiene complicados. Además, con la aparición del primer caso, hasta se tuvo que volver atrás con la gastronomía. El sábado nos reunimos vía zoom con la Subsecretaria de Turismo de la Provincia, Ianina Bak y lo que predomina es la incertidumbre. No sabemos cuándo va a terminar todo esto. Si bien se empiezan a planificar determinadas cuestiones, es muy difícil porque en realidad no se sabe cuándo va a arrancar nuevamente todo.

-Más allá de la posibilidad de que se habilite el turismo entre municipios de fase 5, el fuerte de General Belgrano es el AMBA.

-Sí, exacto. Estamos muy cerca de la Ciudad de Buenos Aires y de gran parte del conurbano, que justamente es la zona de más riesgo. Se está buscando que haya algún tipo de intercambio, pero lo veo difícil. 

-¿Cómo es la situación de los propietarios de hoteles y cabañas que dependen casi en un 100 por ciento del turismo, a diferencia de la gastronomía que sí puede trabajar a nivel local?

-Complicado. Son muchos días. Hace una semana empezamos a habilitar hoteles para servicios esenciales, ya que había empresas que tenían que venir a hacer trabajos al partido y necesitaban quedarse. Al menos pueden trabajar de esa manera. Las cabañas permanecen cerradas, sólo los hoteles pueden estar habilitados para servicios esenciales. En cambio, los comercios gastronómicos le pueden buscar una vuelta por el lado del delivery o el retiro en el local. Muchos le han encontrado la vuelta. Otros están complicados. 

-¿Cómo es habitualmente el turismo de vacaciones de invierno?

-En vacaciones tenemos buena afluencia, aunque en el resto del invierno se nota un parate. Pero siempre tenemos gente que viene a pasar el día o a quedarse el fin de semana. Y eso hace que muchos comercios caminen, como los bares, las cervecerías, las parrillas.

-¿Todos esos comerciantes están recibiendo ayuda de Nación o Provincia?

-No, la verdad que aún no. Hay un programa que brinda una ayuda no reembolsable de 50 mil pesos (Aptur) pero tiene cupos limitados. Se define el 6 de julio. Fueron varios los que se inscribieron. Veremos qué pasa.

-¿Qué pasa con las Termas del Salado, un lugar que si bien es privado, ha colaborado mucho con el turismo en la ciudad?

-Está cerrado desde el inicio de la pandemia. Mantienen todo con el mínimo de los gastos, con las bombas apagadas. Pero como al resto de las empresas se les empieza a complicar el pago de sueldos y mantener la empresa abierta. 






Turismo de Provincia: APTUR y no mucho más

“Dependemos mucho de lo que baje Nación, por ahora estamos con el APTUR”, respondieron desde el área de Prensa del ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica que lidera Augusto Costa, ante la consulta de programas y beneficios de Provincia para con los prestadores del sector turístico bonaerense, y ante el pedido de un mano a mano con la Subsecretaria Ianina Bak, señalaron que “no da entrevistas”. Como se dijo antes, el APTUR es un programa que depende de Nación y otorga 50 mil pesos (en dos veces) a 2000 pequeños prestadores de todo el país. “Está dirigido a personas adheridas al Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes -Monotributo-, Monotributistas sociales y Trabajadores Autónomos, cuyas actividades se vinculen con el sector turístico y que acrediten una antigüedad mínima de 1 año de la inscripción”, se señala en la página de Turismo de Nación. La inscripción ya cerró y el nombre de los beneficiarios se conocerá el venidero 6 de julio.





Ocho ciudades en busca de un permiso especial de Kicillof

Por ahora, la respuesta de Provincia fue negativa, Pero insistirán. Ocho comunas proponen la creación de un corredor turístico exclusivo para los habitantes de los municipios involucrados, todos en fase 5. Se trata de Tornquist, Adolfo Alsina, Coronel Suárez, Patagones, Saavedra, Puan, Coronel Dorrego y Coronel Pringles. Tendrían libre circulación, la posibilidad de utilizar todos los espacios verdes y con restaurantes, hoteles y cabañas abiertos. La idea apunta a las vacaciones de invierno y tiene como objetivo reactivar de a poco la actividad en esta zona. En líneas generales se persigue el intercambio de turistas únicamente entre los municipios de la zona que suscriban un acuerdo-marco que unifique los protocolos a aplicar en los controles y le dé al gobierno bonaerense la certeza de que se trabaja con responsabilidad. Se aclaró que solo podrán circular quienes demuestren tener domicilio real en alguno de los ocho municipios que suscribieron el acuerdo.




Patagones